La hazaña de Leicester City parece no haberse quedado en la sorprendente consagración en la Premier League la pasada campaña. Los Foxes se metieron en cuartos de final de la Champions League, entre los ocho mejores de Europa, al vencer de local al Sevilla por 2-0 y un global de 4-2.

Los de Sampaoli no supieron jugar su fútbol durante buena parte del partido y dieron facilidades a un rival que se limitó a realizar lo que más ha ensayado durante los últimos años: máxima intensidad en la medular, velocidad tras cruzar la divisoria, balones aéreos al área rival y cerrar lo mejor posible el centro del ataque rival. Con estas premisas, el Leicester puso contra las cuerdas a un Sevilla que contribuyó con varias acciones al buen hacer de los ingleses.

Pero la gesta histórica de este inigualable equipo no radica solo en avanzar la ronda del importante torneo en su primera incursión europea, sino que también acaba con una racha adversa — y que empezaba a creerse maldita— de los clubes ingleses frente a los españoles.

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Infografía: Daguito Valdés

Cinco temporadas alejan aquella victoria del Chelsea sobre el Barcelona en la semifinal de 2012, cuando los londinenses superaron con un global de 3-2 a los catalanes y avanzaron a la gran final que luego ganarían frente al Bayern Múnich.

Desde entonces, solo se habla castellano en las eliminatorias entre clubes de Inglaterra y España. Seis colisiones de doble impacto se produjeron hasta este martes con diferentes protagonistas, pero siempre con el mismo patrón vencedor: ingleses fuera.

Los más frescos en la memoria colectiva son el Real Madrid – Manchester City (semifinales) y el Barça – Arsenal (octavos) en la pasada campaña, resueltos ambos con victorias de los dos grandes de la Liga.

En este lapso de dominio hispano se efectuaron un total de 12 encuentros en 6 eliminatorias en los cuales el Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid no perdieron ningún partido, acumulando ocho victorias y cuatro empates y demostrando superioridad no solo en el marcador, sino también en el planteamiento táctico y en la filosofía de juego.

Lo impresionante es que los grandes de la Premier League, llámense United, Chelsea, Arsenal o City, ninguno pudo romper el yugo ibérico, todos quedaron en el camino y cual si fuera el bíblico David, el Leicester derrotó a un Sevilla que tenía toda la pinta de Goliat y que se creía ya con la batalla vencida.

Puede que los dirigidos por Shakespeare no pasen de la siguiente ronda de ocho equipos; puede incluso que no los volvamos a ver por mucho tiempo en competiciones europeas, pero el martes 14 de marzo de 2017 el Leicester City demostró al mundo que su leyenda sigue viva, que se rehúsan a cerrar la historia, que no quieren terminar el sueño que empezó hace casi dos años y que todavía hoy, deja perplejos a extraños y entendidos.

Sigamos disfrutando de este hermoso deporte y nos vemos donde quiera que ruede el balón…