Cuba venció en la recién finalizada Copa Panamericana de Voleibol en Canadá de manera convincente. Los muchachos no perdieron un solo set, y varios de los integrantes ocuparon puestos en el equipo ideal del torneo. Sin embargo, hay cosas que no se pueden perder de vista, por el bien de un proyecto que quiere devolver a la selección de la isla a los puestos cimeros que ocupó.

Todos los pronósticos precompetencia se cumplieron. Los antillanos iban con sus principales figuras, el equipo A que acaba de conseguir el cupo para la Liga de Naciones del 2023, a un torneo donde los principales rivales serían selecciones B y C de Canadá y Estados Unidos. Brasil, inscrita igualmente, se apareció con una selección sub-21.

Dominio presenciamos durante los 5 partidos efectuados por Cuba. Servicio agresivo, el bloqueo cumpliendo, el ataque como siempre y el recibo de lujo. Entonces, ¿de dónde proviene la crítica a un equipo que jugó de esta manera?

A pesar de toda esa superioridad, de que tenemos el Mundial de voleibol a 10 días, y de que ahora mismo el equipo es un hospital, lleno de pequeñas lesiones y molestias acumuladas, en gran medida por el agotamiento, ante República Dominicana,  se abrió con los titulares.

Digo solo esto, pero en realidad me estoy refiriendo a que no se dieron rotaciones en todo el torneo. En el primer partido ante Chile, Nicolás Vives abrió con jugadores que no están acostumbrados a ser titulares, por lo que muchos pensamos que esa sería la tónica durante todo el torneo. A partir del segundo choque, en ese juego contra RD, volvieron Melgarejo, López, Herrera y Goide, jugadores que han cargado con muchos minutos de juego en las últimas competiciones, y que en la actualidad se presagian como los titulares para el Mundial.

Hoy, en su regreso a La Habana, se conoce por fuentes internas y confesiones de algunos jugadores, que el equipo no da más. Atrás quedaron los tiempos en que los atletas de la selección nacional pasaban meses entrenando en la escuela nacional, para afrontar menos de 15 partidos al año.        

Esta generación juega en ligas exigentes, la mayoría entre Brasil y Europa. Algunos de ellos están en los mejores clubes del mundo, donde a pesar de todas las atenciones que se les dan, también tienen lesiones y desgastes. Por eso, las cargas de entrenamiento cuando se llega a Cuba no pueden ser las mismas que hace unos años. Saber acoplarse al nuevo contexto, se hace vital.

Puede que los jugadores lleguen al Mundial, y quién sabe, venzan a Brasil y Japón y pasen como primeros de grupos, pero esto se trata de cuidar a los jugadores, pues no todo es la victoria para llegar a Cuba y ver como la prensa saca el titular: “Vence Cuba sin perder un set”, volviendo al triunfalismo dañino que, en realidad, en bastante engañoso.

Desde hace tiempo se viene diciendo por varios seguidores del voleibol cubano, entre los que me incluyo, que Nicolás Vives no es técnico para esta selección. Ahora, entonces, regresarían los de: “se está ganando, él sabe lo que hace, está buscando el team work, lo de ustedes es criticar”, algo que concede una confianza que aún no comprendo cómo se ha ganado.

A algunos parece que se les olvidó cuando en el 2019 perdimos tres juegos claves. Final de la Challenger Cup ante Eslovenia: nada pudimos hacer, eran superiores, pero un poco más de guerra sí se pudo haber dado. Final de los Juegos Panamericanos de Lima: la selección B de Argentina nos barrió, luego de hacer lo mismo en fase de grupos. Aún recuerdo que poco antes se habían enfrentado los mismos equipos en la Copa Panamericana y Cuba les había vencido en dos ocasiones 3×2.

Por último, el juego decisivo ante Canadá para clasificar a las Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde luego de vencer en los dos primeros sets, fuimos remontados. En una entrevista reciente que le realicé a Miguel Ángel López, actual capitán de la selección, comentaba sobre ese juego en específico: “Canadá tenía un equipo, de momento nos puso otro, entonces pensamos que no pero sí, y terminó siendo el sexteto que nos complicó, que nos sacó de nuestro enfoque. Llegó un momento en que estábamos jugando por instinto, con las alas de la derrota”.

¿Qué ha cambiado desde entonces? ¿Por qué este equipo al parecer es mucho mejor respecto al 2019, a pesar de aún no haber enfrentado a rivales como aquellos? En aquel entonces, la gran mayoría de voleibolistas de la selección se desempeñaban en Argentina, que si bien fue un primer paso necesario, distaba mucho del nivel mundial. Hoy, podemos presumir de que tenemos a 6 miembros del equipo en la Superliga italiana, la mejor del mundo, y a Miguel Ángel López en el Sada Cruceiro, actual campeón del Mundial de clubes.

Por otra parte, Nicolás Vives estuvo como entrenador en el Hatta Club Dubai de Emiratos Árabes Unidos, una liga de dudosa calidad. Luego de terminar en último lugar de la competición, el club no lo renovó, y actualmente se encuentra sin contrato. A pesar de ello, algunos le dimos el margen de la duda. ¿Por qué entonces las indicaciones son de carácter motivacional, por qué cuando pide un tiempo técnico dice dos o tres palabras y se aparta? Los gestos, las caras, dicen muchísimo, y aunque no estoy ahí en el banquillo, me atrevo a decir que a Nicolás Vives, y al cuerpo técnico en general, les queda muy grande ese equipo, y ya varios de los jugadores lo reconocen.

No se tiene que esperar a que todo esté mal para criticar. Si hay algo que no gusta, que se conoce que afecta aunque no se refleja en el resultado, se dice y punto. El facilismo y triunfalismo con el que algunos miran a la selección nacional de voleibol, por las 18 victorias en 18 partidos en los que siempre hemos salido como favoritos, lejos de beneficiar, hacen mucho daño. Las victorias se festejan, claro está, pero se deben admitir también las críticas que ayudan, aún ganando, a ser incluso mejores.

Mantente actualizado con Telegram y disfruta nuestras historias en YouTube

¿Quieres estar siempre al tanto de la actualidad del deporte cubano? Únete a nuestro canal de Telegram: ¡lleva a Play Off en tu bolsillo! Haz click para seguirnos: Canal de Telegram Play-Off Magazine.

Historias de deporte cubano contadas con una mirada profunda a la vida personal de los protagonistas y la sociedad, Para disfrutar nuestras exclusivas suscríbete en: Canal de YouTube Play Off-Magazine.