Lisandra Ordaz demuestra, éxito tras éxito, que es la mejor ajedrecista cubana de todos los tiempos, y esta semana se convirtió en la primera nacida en la Mayor de las Antillas que obtiene el título de Maestra Internacional sin distinción de sexo (MI), reconocimiento aprobado en la primera reunión trimestral de la Junta Presidencial de la Federación Internacional de Ajedrez (Fide), que tuvo lugar en Minsk, Bielorrusia.  

Además, con 2414  puntos Elo aparece en el puesto 50 del ranking internacional de la (Fide) y es la tercera de América, solo superada por las ucranianas nacionalizadas estadounidenses Anna Zatonskih (2444) e Irina Krush (2422).

Pinareña Campechana

Como si la Diosa Caissa estuviera pendiente de Lisandra desde siempre, casi 100 años exactos después del nacimiento de José Raúl Capablanca (19 noviembre de 1888), llegaba al mundo Lisandra. Era el 25 de noviembre de 1988.

Sus primeros entrenadores José Antonio Colls y José Manuel Cruz supieron muy rápido de la valía de la consolareña y los triunfos no tardaron en llegar. Medallas doradas en juegos escolares antecedieron su título nacional juvenil sub 18 en 2005.

Pero fue 2008 cuando cambió su vida en lo profesional y personal. Lisandra debutó en olimpiadas defendiendo el segundo tablero y la actuación resultó convincente al ceder solo una vez. Este resultado le abrió el camino hasta convertirse en la trebejista de élite que es actualmente.

Además, conoció al ingeniero mexicano en computación Orlando Sosa, hoy su marido, lo cual la llevaría a vivir en Pinar del Río y San Francisco de Campeche.

Ordaz es la primera cubana en obtener el título de Maestro Internacional, sin distinción de sexo.

En la nación azteca la cubana ha podido fortalecer aún más su juego, le sobra el talento y lo ha cultivado gracias a las bondades del Internet que hoy hacen crecer a miles de ajedrecistas en todo el orbe. Rivalizar en red con cualquier usuario y seguir partidas en directo de torneos sin importar la sede, son acciones imposibles en Cuba aún.

Más allá del lugar de residencia, Lisandra no deja de regalar conquistas para la Isla. Si bien parecen lejanos aquellos 22 años con los que guió desde la primera mesa el histórico cuarto peldaño en la Olimpiada de Khanty- Mansisk en 2010, ahora recibirá muchas más invitaciones para disputar lides de máximo nivel como corresponde a una MI.

Ya apreciamos en 2018 su participación en el Campeonato del Mundo de Rápidas y Blitz en Arabia Saudita, la primera intervención de una antillana en eventos de este tipo. No le fue bien en ninguna de las dos modalidades, lugar 56 en las partidas relámpago y 93 en las de 15 minutos.

Sin embargo, en el horizonte están el Campeonato del Mundo Femenino en Khanty-Mansiysk y la Olimpiada de Georgia, batallas que Lisandra solventará con el sólido y agresivo juego al que ya tiene acostumbrado a sus seguidores en Cuba y el planeta.

Junto a la decisión de conceder el título a Lisandra, también se aprobó en Minsk para Cuba, el rango de MI a Julio Javier Alonso Bouza (2403), ajedrecista de 29 años y número 44 en la lista cubana de jugadores activos.