Leía en las redes sociales un post que resumía -de una manera jocosa pero increíblemente cierta- lo que significa ALEMANIA hoy en día, en el concierto del futbol mundial; parafraseando decía: Alemania A – Campeona del Mundo, Alemania B – Campeona de la Copa Confederaciones y Alemania C – Campeona de la Eurocopa Sub-21.

Y es que, saliendo de la parodia y el meme, la realidad es que esas tres selecciones serían en ese orden (A, B y C) los descartes de la inmediatamente superior, por lo que podría considerarse una afirmación bien enfundada.

EUROPEO SUB 21

Este torneo es considerado por muchos especialistas el mejor escenario de las promesas del futbol europeo. Debido a que la edad límite se toma a partir de que comienzan las eliminatorias clasificatorias a esta competición dos años antes, podemos ver futbolistas jugando la fase final con 23 años elevando la calidad y la competitividad del mismo.

Equipo alemán Sub-21

Equipo alemán Sub-21. FOTO: Getty Images

Alemania no llegaba como la gran favorita, ese sello estaba impreso en la camiseta de la España de Asensio, Saúl, Ceballos, Deulofeu y compañía, y en todo caso detrás de los ibéricos apuntaban manera los ingleses que venían de ganar el mundial sub 20 y que en estas categorías son muy fuertes.

Pocos hablaban de los Bávaros, pero pasito a pasito (como la canción) fue avanzando y enfrentó en la final a la aplanadora ibérica arrebatándole –sorpresivamente- el campeonato y proclamándose Campeona del Europeo Sub-21.

En esta selección hay nombres bien conocidos y que muy pronto los veremos en grandes clubes de Europa. Serge Gnabry (21), Max Mayer (21), Maximilian Arnold (23) o Mahmoud Dahoud (21) son algunos jugadores que destacan y que todos conocemos en la Bundesliga.

COPA CONFEDERACIONES

Cuando Joachim Löw anunciaba la nómina a la Confederaciones en Rusia 2017, muchos avezados no le vieron oportunidad de ganar el torneo y desestimaron el interés del técnico alemán que supusieron sería de puro trámite para él.

Hombres como Kroos, Ozil, Hummels, Boateng, Neuer, Müller, Reus o Khedira estaban ausentes en la lista germana a la cita de Moscú. En cambio, había un grupo muy joven y talentoso encabezado por Julian Draxler que tendría su oportunidad en esta Copa para ganarse un puesto en el vecino Mundial de 2018.

Alemania, campeón de la Copa Confederaciones

Alemania, campeón de la Copa Confederaciones. FOTO: Getty Images

Estando reunidos los campeones de las 6 Confederaciones continentales es difícil quitarle galones a lo logrado por estos chavales. Todas las selecciones fueron a full, nadie se reservó nada, Alemania promediaba la edad conjunta más baja en Rusia 2017 y no tenían nada que perder.

Avanzaron como cabezas del Grupo B, por delante de Chile, Australia y Camerún y en semis arrollaron –literalmente- al México más potente de la última década, enfrentándose en la Gran Final al Bi-Campeón de América y al mejor equipo de todo el Campeonato.

Al final Alemania ganó, la historia ya todos la sabemos, pero más allá del Título en sí mismo, fue una demostración -en bruto- del poderío futbolístico que tiene esta nación europea.

EL TWEET DE MISTERCHIP

El conocidísimo estadístico espetó un tuit en el que decía: “Y así fue como Alemania cayó en la trampa ganando la Confederaciones y perdiendo el Mundial 2018” haciendo clara alusión a la maldición del campeón de la Copa Confederaciones que nunca ha coincidido con el ganador del Mundial subsiguiente.

 

Pues tengo que decir que tampoco nunca ningún europeo había ganado el Mundial en tierras sudamericanas (Alemania), ni jamás un club había repetido Champions (Real Madrid), ni un club ganado todas las competiciones en las que participó (FC Barcelona) y así sucesivamente podríamos enumerar las cábalas que se han ido a “tomar por saco” en los últimos años.

MisterChip sepa usted que está más cerca que nunca de romperse esa hipótesis supersticiosa, porque Alemania es la GRAN FAVORITA a ganar el Mundial de Rusia 2018, y apostar a que no lo sea es poco inteligente. Nunca ningún ganador de la Copa Confederaciones fue Campeón del Mundo un año después… porque NUNCA fue Alemania quién la ganó.

Total, que a día de hoy no reina en el futbol otra nación más que La Mannchaft. Una generación que se releva y revela constantemente, dejando ver en cada uno de sus futbolistas una calidad y disciplina táctica genuinamente alemana.

Con un torneo nacional organizado y auto financiado como ningún otro, con estadios repletos y sus jugadores siendo protagonistas de su liga, no avizoro un futuro más prometedor que el del país germano. Esto empieza a parecer el 4to Reich del Balompié Mundial.