Cuando pensé que sus compromisos atléticos impedirían la entrevista, mediante Facebook volví a contactar con Arlenis Sierra, la ciclista cubana que nos dejó boquiabiertos tras una gran actuación en la ruta de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.

Tenía apenas 18 años cuando se coronó en la justa mexicana. Desde entonces, su proyección ha sido meteórica hasta lograr, en la misma prueba, el  puesto 28 en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

“Fue mi primera competencia de esa magnitud y una de las experiencias más duras que he tenido en mi vida. Por lo que he visto, Tokio será algo parecido si hablamos de rivalidad y nivel”, dice en exclusiva para Play Off Magazine, la primera figura del club kazajo Astana Women’s Team.

Arlenis mostró su poderío este año al conquistar el evento Panamericano de Ciclismo de ruta en San Juan, Argentina -enorme actuación de la delegación cubana, ganadora de los cuatro primeros puestos-, y recientemente los Centroamericanos de Barranquilla. La chica de Manzanillo se muestra optimista para la cita olímpica de 2020.

Arlenis Sierra. Foto: Foto: Omara García.

Arlenis Sierra. Foto: Foto: Omara García.

“La preparación ha sido mejor en este ciclo. El nivel de las corredoras de Europa es superior, pero me he enfrentado a todas ellas, y saldré a buscar mi mejor resultado. Obtener una medalla olímpica es de lo más complejo, pero nada es imposible”, afirma.

¿Cuánto ha influido tu incursión en el sistema de competencias profesionales a la hora de enfocarte en estas metas olímpicas?

Desde que me vieron en el centro de preparación internacional, los de Astaná se acercaron, y luego se pusieron en contacto con los federativos cubanos. Ha sido muy provechoso, sin dudas. La diferencia es inmensa: son competencias, carreras que jamás en nuestras vidas podíamos imaginar. Tecnologías incluidas, el propio sistema de competencias está muy bien organizado. Si pretendo una medalla olímpica, debo codearme con la elite.

Como muestra de su ascenso, en 2018 Sierra se ha convertido en protagonista del Tour Mundial de Ciclismo de Ruta, y llegó a ubicarse en el escaño 21 de la Unión Ciclística Internacional (UCI).

Arlenis Sierra alcanza histórico resultado para el ciclismo cubano

¿Cómo es la experiencia para una cubana al insertarse en un club profesional?

La relación con las atletas acá en Europa es algo complicada. Al principio sientes la indiferencia de muchas de ellas hacia ti, y cuando empiezas a lograr algún que otro resultado, lo notas más. Pero con el tiempo te acostumbras. Solo tienes que darte tu lugar y que te respeten, pues muchas en ocasiones se creen superiores a nosotras las de América.

Sin embargo, con el paso del tiempo se adaptan a la idea de verte, e interiorizan tu calidad. Solo tienes que darles a entender que no es lo que ellas quieran. Cada quien tiene su mérito en dependencia del nivel.

Arlenis reconoce que el sacrificio ha sido grande para ganarse su espacio propio, con notables actuaciones en Italia, Bélgica y Estados Unidos, prestigiosos eventos del Tour Mundial de la UCI.

“Es algo complicado, pero te adaptas. Hay mucha diferencia entre la vida que llevaba, a la de profesional. No nos acostumbramos a estar tanto tiempo lejos de la familia, las amistades o el amor. Las mujeres acá son diferentes, más independientes, es otra cultura.

“Pero las carreras ya son otra cosa más compleja. Hay lluvias, a veces con demasiado frío, con adoquines. Son tantos asuntos difíciles. Coger el paso es muy duro. Pero eso depende de lo que quieras lograr, así que debes arriesgar si quieres llegar lejos”, afirma.

La manzanillera se siente inspirada por el legado de Yumari González y Yohanka González, esta última subcampeona olímpica en la carrera por puntos en Beijing 2008.

¿Cómo se retira Yoanka González?

“Son corredoras que nos identifican a todas las  pedalistas cubanas de esta generación. Tienen los mejores resultados en la historia del ciclismo femenino para Cuba. Desearía llegar a sus logros, incluso superarlos”.

Dice sentirse motivada, con la vista fija en clasificarse  para el Campeonato Mundial de Ruta, que se efectuará del 23 al 30 de septiembre en Innsbruck, en Austria.

“En la pista prefiero  el Scratch y la carrera por puntos, eventos que siempre he corrido y que no dejaría a un lado mientras pueda participar. Sin embargo, me encanta la ruta pues es un sistema de diversión, con dolor y sufrimiento a la vez, que se disfruta como lo más encantador del ciclismo, aunque no obtengas el mejor resultado”.