En tiempos de crisis beisbolera, a las chicas practicantes de este deporte en Cuba les queda respirar en la retaguardia, trabajar y sacrificarse para lograr, con méritos propios, un espacio en la preferencia del público que las observó competir en la Copa Mundial de septiembre, por algunos retazos de la televisión nacional.

Con muy pocos bombos y platillos fueron las dirigidas por Jorge Luis Pimienta al evento, realizado en uno de los complejos deportivos de la Florida, Estados Unidos, y “donde muy pocos cubanos acudieron a apoyarnos, así que tampoco nos sentimos muy acompañados que digamos”, dijo el mánager a Play-Off Magazine.

Varias semanas de preparación en Camagüey, La Habana luego, y otros 15 días en la República Dominicana no resultaron suficientes para ellas que, tras caer en 4 oportunidades en la fase clasificatoria, se impusieron en los tres choques de la ronda de consuelo, con triunfos ante Corea 7×4, Holanda 10 x1, y a Puerto Rico 6×5.

“La preparación fue muy buena amén del resultado final que solo nos permitió quedarnos en el séptimo puesto. En Dominicana aprendimos mucho, incluso jugamos con chicos de 15 y 16 años, y ganamos un partido. Pero nuevamente el pitcheo nos falló en la justa principal. No logramos estabilizarlo y es hoy nuestro talón de Aquiles.

“Este es un trabajo complicado, pero hay perspectivas en el futuro inmediato, más la experiencia de jugadoras de generaciones anteriores. Además del campeonato nacional de Cuba, tenemos un sistema de torneos en casi todo el país.  A inicios de diciembre hay otra Copa en Granma, y se espera que asistan varias provincias”, dijo Pimienta.

Jorge Luis Pimienta. Foto: Fidel Alejandro Manzanares.

Jorge Luis Pimienta. Foto: Fidel Alejandro Manzanares.

¿Qué se hace para mejorar la calidad de las lanzadoras?

Esperamos explotar las potencialidades del área que existen en el equipo nacional. En la defensa estamos bien, terminamos en segundo lugar. La ofensiva no está mal pues en el Mundial fuimos cuartos, pero en el pitcheo sí tenemos debilidades, con un séptimo escaño en ese departamento. En esa dirección hay que trabajar con prioridad para mejorar la actuación en los Mundiales. En verdad esperábamos salir mucho mejor.

¿Cómo incidió en el resultado que dos atletas y un entrenador abandonaran la delegación?

Eso fue un impacto muy grande. Al tercer día se nos fueron la mejor bateadora y la torpedero regular. Las muchachas se sintieron tristes. Aunque no lo creas, ese tipo de acontecimientos coacciona a las jugadoras. Eran compañeras de muchos años juntas. Nuestra capitana se lo sintió, y ella es inspiración. Su mejor amiga fuera del equipo. Era una situación que ella no podía imaginar.

La mayoría de los entendidos piensan que se podía ganar el partido con Hong Kong

Precisamente, la ausencia de las atletas que desertaron influyó negativamente. Ellas se fueron a las 5 am, y cuando despertamos, ya no estaban. Nos dimos cuenta cuando íbamos a ese juego a las 8 am. Nos afectó mucho en el rendimiento. Tanto así, que en ese juego tuvimos que traer 4 lanzadoras para sacar un out. Pero nuestro nivel es superior a lo mostrado.

¿Las expectativas del equipo eran pasar a la siguiente ronda?

Sí, claro. Dominicana con un solo juego ganado pasó a la siguiente fase, nosotros también podíamos hacerlo entonces.

¿Con qué se queda del Mundial?

Tuvimos un partido espectacular contra Japón, perdiendo solo por una hasta el sexto inning. En la siguiente fase, aunque ya fuera de posibilidades de medallas, demostramos que podíamos hacer buen papel. Ahí ya no perdimos. Sabes cómo es la idiosincrasia del cubano que no soporta perder. Somos muy unidos. Y cuando deserta una atleta, eso influye”.

¿Podemos decir que estamos cerca de la élite Mundial?

Considero que sí. Podemos estar en la élite. Con Canadá fue un gran juego. Incluso, estuvimos delante en el marcador, pero como ya te he dicho, las lanzadoras no pudieron aguantar. Y con Japón ni hablar, terminó 4×1, buen juego. Mira, los Estados Unidos fueron a dar al quinto puesto.

¿Qué fue lo que más le impactó del torneo?

La rivalidad entre los equipos es lo más impactante. Es lo que propicia el desarrollo. Antes todos nos daban Nocaut. Ya el equipo Cuba está parejo, amén de los años que llevan equipos como Canadá, Japón, Estados Unidos jugando a la pelota. Nosotros hace apenas 10 años que practicamos el béisbol para las chicas. Para la próxima, sin dudas, el resultado será mejor.

Estamos clasificados para el Mundial que viene, los Panamericanos y para la Olimpiada, en la cual debemos participar.

Háblanos un poco del campeonato nacional y su importancia

Es la base. La rivalidad y la equidad crece. Ya 16 provincias practican el béisbol. Solo faltaba Mayabeque, pero ya tiene chicas que juegan de manera organizada. El campeonato nacional en su clasificación por zonas fue muy competitivo. Por occidente clasificó Artemisa, muestra de avance. Las potencias con más tradición ya no arrollan. Santiago de Cuba y Artemisa son provincias que se incorporan a las más fuertes.

¿Diferencias de entrenar hombres y mujeres?

“Bueno, con las mujeres se te hace bien difícil. Son delicadas, hay que tratarlas con más tiempo. Son menos receptivas a veces. A las muchachas hay que incorporarlas a este deporte porque también son dedicadas, aunque no tenemos mucha costumbre de verlas jugando a la pelota. Los niños en Cuba, como se dice, nacen con un guante en la mano. Con las niñas no pasa lo mismo.

¿Se piensa incluir el béisbol femenino en las EIDE?

Sí. Hemos dado un salto grande porque tenemos algunas que se forman en la Escuela de Profesores de Educación Física para ocupar el bache del juvenil, que es una base para la categoría de mayores. En las EIDE como Pinar del Rio y Villa Clara, hay béisbol para damas. Esperamos que en Camagüey se resuelva pronto.

Algunas atletas que le llamen más la atención en Cuba por su calidad

Hay un grupo que es fundamental. Te podría mencionar a Dayana Batista, segunda base de Granma, que tiene ya 6 mundiales y juega desde los 11 años y tiene 24; Yordanka Rodríguez, receptora; Libia Duarte, de Pinar del Río, es veloz, trabaja fuerte.

¿Tienen buenas condiciones para entrenar?

Camagüey tiene muy buena base de entrenamiento, no con todo lo que se quiere, pero es aceptable. Casi toda la preparación se hace acá. También contamos con el apoyo de la comisionada, Margarita Malleta.

¿Se reconoce el esfuerzo del béisbol femenino en el país?

Todavía no se reconoce el esfuerzo y lo que puede dar el béisbol femenino. Espero que, a partir de que nos vieran competir por la televisión, se profundice el sentimiento por las mujeres.

Podemos alcanzar en el mundo un lugar cimero. La masividad es importante, y que la prensa nos divulgue sería bueno. A nivel de país, debería fomentarse más para que el béisbol en general tenga más desarrollo y salga del bache.