Luego del matiz político que hubo de adquirir el inicio, con un Rafael Serrano dando cuenta de la noticia de que Cuba quedaría excluida de la Serie del Caribe, el segundo juego en el Latinoamericano dio comienzo, con un Industriales urgido de ganar y que finalmente no cumplió su cometido .

Apeló Rey Vicente Anglada a Erlys Casanova, su segundo abridor durante la segunda fase y designación obvia para el play off, mientras Miguel Borroto sorprendió cambiando de idea y dándole la pelota a Yosimar Cousín .

El diestro de 21 años ya le había lanzado en tres ocasiones a los Azules, aunque con récord negativo de 1-2. La incógnita sería saber si era capaz de aguantar la presión de un estadio que no estaría lleno como el primer día, pero igualmente con una buena concurrencia.

Del otro lado, Casanova ha sido un lanzador acostumbrado a estos momentos del campeonato, tanto con Pinar del Río como con los equipos a los que ha reforzado desde que se impusiera este método en el campeonato. Aún teniendo en la memoria el no hit no run que pudo darle hace par de años a Las Tunas, tampoco se debe olvidar que Erlys es capaz de lo mejor… Y de lo peor.

Precisamente, no fue lo mejor lo que le sucedió al abridor de Industriales, incapaz de completar una entrada, regalando 4 bases por bolas y aceptando un indiscutible por dentro del cuadro que puso rápidamente en ventaja de 2-0 a la visita.

Ahí, empezó el desfile, con las consabidas carencias del bullpen de Industriales, que tras una buena salida de Villa, quien logró aguantar a los Toros durante casi cuatro capítulos, abandonó la lomita para Yandi Molina y Frank Herrera con desventaja de 5.

La polémica volvió a estar presente, y por primera vez en este play off, los ánimos se caldearon al estilo de la otra semifinal.

En la primera entrada, el árbitro principal, Luis Felipe Casañas, se encargó de divorciar de la zona strike a Casanova, quien hizo varios lanzamientos decretados bola que luego el principal cantó strike para los dos lados indistintamente, cuando ya el daño estaba hecho. Algo similar sucedió con Juan José Niebla en las postrimerías del primer juego. Ojo, de Niebla hubo algunas quejas también durante su participación en el grupo de México en el Premier 12.

Industriales en el Latinoamericano
Eduardo González Martínez | Play-Off Magazine Foto: Gabriel García Galano

Luego, y en una de los momentos más caldeados de la noche, bateando Yosvani Peñalver, este fue declarado out, luego de salirse del cajón de bateo en conteo de dos y dos sin permiso del principal, a pesar de que el lanzador no hizo el envío.

En ningún béisbol del mundo un  pícher interrumpe su wind up si el bateador sale de la caja, a no ser que el principal lo decrete como tiempo fuera. El lanzador tira, y el umpire decreta lo que es. En este caso Cousin no tiró, pero todo se tomó como strike. ¿Y si lanza y es bola? ¿O pelotazo?

Rápidamente, se buscó y explicó la regla que pone out al bateador que haga lo que hizo Peñalver. La interrogante persiste: ¿Porqué venir a aplicar esta regla en este momento si nunca se hace? ¿Porqué Casañas demoró tanto en declarar el out, incluso luego de gastar casi un minuto hablando con el bateador? ¿Qué se dijeron? La duda, persistirá.

Pero como todo no es contra el principal, entonces vamos, que el bateador también carga responsabilidad. Usted no puede salir del rectángulo si no le conceden el tiempo. Mucho menos cuando puede haber una regla que le saquen como conejo blanco de un sombrero. Aquí, adoleció la falta de oficio y desconocimiento del deporte que se practica.

¿El final? Electrizante. Industriales volvió a sacar la casta, aunque se quedó corto. Es muy difícil ganar cuando los lanzadores regalan 9 bases y dan un pelotazo. Industriales llegó incluso a batear más hits que Camagüey, pero fue incapaz de ligar a la hora cero y sacar provecho de las pocas libertades que dio un pitcheo camagüeyano que llegará a su patio con staff fresco y de sobra para buscar una victoria en tres intentos.

Pocos pudieron predecir que Camagüey ganaría los dos desafíos en el Latino. Pero menos aún pudieron ver que un equipo que ha sido mayoreado, tiene posibilidad de sobra de virar la tortilla a la hora clave. Los Leones ganaron 9 de 12 en la etapa regular, pero ahora perdieron dos que no debían perder.

¿Consecuencias del parón de fin de año? Tal vez. Pero en este momento, con un serie más corta de lo habitual, perder dos juegos es ponerse irremediablemente la soga al cuello. Ya no hay 45 juegos para recuperarse.

Para el regreso, Anglada deberá cuestionarse movimientos en su alineación también, pues Stayler no está funcionando a cabalidad como cuarto madero, ya que no protege a Cepeda. La batería en general, se comportó productivamente anémica.

Y eso, es lo que deberá hacer Industriales para vivir un día más.

Lo mejor: Yosimar Cousín. Aguantó la presión como un veterano desde el box, con solo tres boletos sin permitir anotaciones.

Lo peor: el descalabro del picheo azul. El arbitraje, nuevamente dando que hablar.