Foto: Pablo Dewin

La Serie del Caribe parece alejarse para Cuba, a juzgar por las noticias provenientes de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), en los últimos días.

La situación ha llegado al punto de que se antoja ya imposible -lejano- todo arreglo, como podría leerse entre líneas con los movimientos actuales del ente del Caribe.

La más reciente es que la Oficina de la CBPC “aprobó que las Ligas Profesionales de Colombia y Panamá estén presentes en México 2021 sujeto a las condiciones contenidas en las normas que rigen para países que no son miembros de la CBPC”, lo cual pareciera dejar fuera de la ecuación a la Isla.

El distanciamiento parece cada vez mayor e insalvable, aunque la comunicación asegura que en la asamblea, “las ligas miembro de la CBPC  y su Comisionado, Juan F. Puello Herrera, vieron con beneplácito la posibilidad de que Colombia, Panamá y Cuba sean miembros plenos del organismo caribeño”.

Además, dicen, “acordaron enviar los requisitos que exige la CBPC para ingresar a esta, considerando los plazos establecidos para realizar un estudio a profundidad en términos de capacidad operativa, mercado, potencial de crecimiento e infraestructura deportiva, entre otros, para poder tomar una decisión sobre el particular”.

Este última parte pudiera arrojar un rayo de esperanza, aunque no se menciona a Cuba como invitado en esta ocasión. Esta vez, Puello no mencionó dicha posibilidad, como sí hizo a principios de enero cuando dijo: “Quedamos muy agradecidos con todo el esfuerzo hecho por Consulado General de Estados Unidos en la República Dominicana, para ofrecer las mejores condiciones para alcanzar el visado de la delegación cubana, y tenemos el firme propósito como Confederación que las puertas estén abiertas para que el representativo de la Serie Nacional Cubana mantenga su participación como país invitado en la edición de la Serie del Caribe 2021, programada a realizarse en la ciudad de Mazatlán, en México.”

Pero a aquellas declaraciones siguió la respuesta cubana, y lo que parece el fin de todo acercamiento. En este escenario, varios asuntos no quedan claros y pudiera ser que todo quede en papeles.

Porque si la relación de Federación Cubana de Béisbol con los responsables de la Serie del Caribe se ha roto, y las polémicas se sucedieron de ambos lados en una intercambio de respuestas y señalamientos que solo oscurecieron la historia, ¿realmente podríamos esperar que la Isla sea un miembro pleno en algún futuro cercano?

Con respecto al punto de evaluar varios requisitos para ser miembro pleno del organismo caribeño, la CBPC apunta que debe hacer “un estudio a profundidad en términos de capacidad operativa, mercado, potencial de crecimiento e infraestructura deportiva, entre otros”, para luego entonces tomar una decisión.

Con estas variables en juego, habría que valorar si Cuba es atractiva para la Confederación -más allá de su calidad beisbolera-, en capacidad operativa, mercado, potencial de crecimiento e infraestructura deportiva.

Pero más allá de estas condicionantes, es la relación entre organismos la que parece rota y en un punto de no retorno, a no ser que existan gestos de buena voluntad de ambas partes para propiciar un acercamiento, o alguna conversación secreta, con algún estrechón de manos fuera de la vista pública.  

Habrá que preguntarse dónde queda Cuba en la Serie del Caribe, porque a un año de México 2021, el regreso parece lejos, muy lejos.