El “Chacal” Guillermo Rigondeaux lleva mucho tiempo sin pelear, pero no piensa en el retiro pese a pasar de los 40 años y está esperando una buena proposición para subirse de nuevo al ring, pues parece ser que lo siguen esquivando: no quieren enfrentarse al multilaureado guerrero cubano.

Su última contienda fue en febrero de 2020, en Pennsylvania, contra el venezolano Liborio Solís, y fue sellada con el título de campeón del mundo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), por la corona vacante del peso gallo. De esta manera, dejó su nombre grabado en la historia al convertirse en el campeón más veterano en ostentar una corona gallo.

Pero como afirmó a Willie Suárez, en una reciente entrevista, “estoy en 118 y nadie aparece. Se repite la misma historia que con 122 libras, nadie aparece. Nadie quiere pelear con el demonio”.

Rigondeaux conversó durante muchos minutos con Suárez para el canal de Boxeo Cubano USA, en una amena entrevista en la cual comentó cosas poco conocidas sobre su vida personal, dio opiniones sobre otros pugilistas de la Isla y también explicó la razón por la cual aceptó una difícil pelea del pasado que mucho marcó su carrera, contra Vasyl Lomachenko.

“Esa noche me sentía bien para la pelea, pero era un hombre más grande, más pesado, pero eso no fue justificación. Por la diferencia de peso y tamaño, como soy un boxeador con bastante experiencia, sabía que no me podía tocar, porque pesaba mucho más que yo. Empecé a inventar. Él estaba más incómodo que yo, porque no podía hacer su trabajo. No lo dejé trabajar. Pero no me dejaba hacer mi trabajo tampoco. No me sentí mucho la pegada de él, porque no lo dejé hacer lo que hacía. Es el boxeador más rápido con quien he peleado”, contó.

Willie Suárez le preguntó por qué aceptó la pelea sabiendo que iba en desventaja y si se sintió afectado ante las opiniones de muchos fanáticos cubanos.

“Peleo hoy y no peleo en dos años. Cogí esa pelea con todos los riesgos que eso conllevaba. No me afectó porque estoy acostumbrado a esas cosas. Uno nunca queda bien. La derrota no tiene justificación. No fue mi noche, perdí como pierde cualquiera: casi todos los que han subido tres divisiones, los han derrotado”, dijo.

Rigondeaux contó también que es un feliz papá de un hijo que es “huracán categoría cinco. Paso tiempo con él, ahora está en la escuela. Hago de todo también. Me gusta andar con mi hijo”.

Sobre los boxeadores cubanos que están tratando de subir en el mundo del profesionalismo, manifestó que “están bien. Solo quiero decirles que el amateurismo no es como el profesionalismo. Es otra cosa, puedes ser una estrella en el amateur, pero no ganar en el profesional, tienes que cambiar algunas cosas. Creo que Robeisy Ramírez lo va a hacer bien, es joven. En cuanto a David Morell, puede tener una carrera bien larga, lo que la disciplina es fundamental”.

El Chacal respondió también sobre si piensa ya en el futuro después de que se retire y mandó un mensaje a los cubanos que lo siguen y admiran.

“No he pensado en eso. Estoy ahora en mi verdadero peso, veremos qué pasa. Nadie quiere pelear pese a la edad que tengo. Quiero decirles que confíen en mí, soy ganador. Que esperen resultados, que soy ganador y estoy dedicado a mi deporte”, concluyó Rigondeaux.

Guillermo Rigondeaux. FOTO: Getty Images

Mantente actualizado con Telegram y disfruta nuestras historias en YouTube

¿Quieres estar siempre al tanto de la actualidad del deporte cubano? Únete a nuestro canal de Telegram: ¡lleva a Play Off en tu bolsillo! Haz click para seguirnos: Canal de Telegram Play-Off Magazine.

Historias de deporte cubano contadas con una mirada profunda a la vida personal de los protagonistas y la sociedad. Para disfrutar nuestras exclusivas suscríbete en: Canal de YouTube Play Off-Magazine.