Lo que ha logrado el cubano Yoel Romero en la UFC es, sencillamente, increíble. Pocos entienden cómo el peleador se mantiene rindiendo a un nivel tan alto a los 43 años, cuando la gran mayoría ha vivido el declive, y sobre todo cómo se recupera de la derrota por la faja que sufrió recientemente.  

Pero incluso el inclaudicable Soldado de Dios vivió momentos trágicos en lo anímico, después de perder en su combate ante Israel Adesanya con la faja mediana de la UFC en juego, en una pelea que lo dejó tocado emocionalmente, al tener la gloria tan cerca, según dijo su entrenador Pedro Lay jamás a El Nuevo Herald.

Esta confesión del hombre encargado de prepararlo es llamativa, teniendo en cuenta que Romero es todo un sobreviviente de las Artes Marciales Mixtas, un tipo adaptado a recuperarse de las derrotas y seguir siempre hacia adelante.

“Después de la pelea de Adesanya estuvo como nunca ante lo había visto. Desde el punto de vista anímico un poco cerrado. Lo vi algo apagado como nunca, dolido, triste, pero ya salió de ese hueco y ha puesto mensajes, videos, reconectando con sus fanáticos” dijo Lay, quien fuera principal entrenador del equipo olímpico de taekwondo en Cuba en los 90 del siglo pasado.

Para muchos especialistas, Yoel debió ser el triunfador del combate con Adesanya. Después de la derrota, el cubano mandó un mensaje de a sus seguidores, que siguieron el duelo con expectativas.

Gracias a todos mis amigos por sus apoyos, lo siento en defraudarles, será para la próxima. Saludos…Qué yo haría sin el apoyo de ustedes. Para la próxima, traigo ese título…Los kiero”, escribió en sus redes sociales.

Lay vio aquella pelea “pasiva de ambos lados”, afirma. “La gente lo vio un poco negativo, pero Yoel no estaba peleando con un rival cualquiera. Ese no era Paulo Costa o un Jacaré que tienen patrones fijos. Estaba peleando contra alguien como él: versátil, inteligente e impredecible. No se trataba de tirar golpes por tirar, ni de ir al piso, aunque Yoel intentó dos derribos”, detalló a Jorge Ebro.

El experimentado preparador cuenta que la idea era atraer al rival: “Pensamos que iba a hacer más de combate, porque antes de la pelea habló mucho de que iba a pelear, que iba a noquear. Creíamos que para el segundo asalto vendría adelante. Adesanya se deslució como nunca. La gente dice que al campeón hay que matarlo. Sí, pero el campeón también defiende una moral, un prestigio. Él era un fanfarrón, partió un tabaco, que si Yoel era un viejo. Contra Yoel no pudo hacer su show”.

Después de aquel tropiezo, ha vuelto el mismo espíritu combativo de siempre. Por ahora, se mantiene haciendo trabajo físico al aire libre sin mucho volumen, trabajando con la resistencia, la potencia muscular y manteniendo la técnica.

De hecho, días atrás se supo de su invitación a entrenar al boxeador cubano Joahnys Argilagos, quien se mostró complacido de compartir gimnasio. “Él me invitó y para mí eso es un honor que se haya fijado en mí. Yoel es una leyenda y hemos forjado una gran relación. Conversamos mucho y él siempre me está ofreciendo su experiencia”, dijo Argilagos con admiración por su compatriota, dos décadas mayor.

“Él tiene la base del boxeo, es muy fuerte. Viene de una familia de grandes boxeadores, de grandes campeones. Lo domina bastante bien. Ahora mismo estamos haciendo mucha física por el tema del cierre de los gimnasios y la distancia social, pero yo también aporto lo mío en la parte técnica a otros muchachos”, añadió el joven pugilista.

Romero todavía mantiene la lucha que lo llevó a ser subcampeón olímpico y tiene un boxeo digno de admirar, que lo ha llevado a protagonizar varios de los nocauts más espectaculares que se recuerden, como aquellos a Chris Weidman o Luke Rockhold.

Pesa a que pasa de las 4 décadas, no es fácil pelear contra él. Muchos de sus rivales salen con serios daños tras cada combate, como le pasó al campeón Adesanya, que sufrió lesiones en las rodillas.

“El mito se mantiene. Todo el que pelea con Yoel sufre las consecuencias. Yo lo veo día a día, los jóvenes en el gimnasio se maravillan cuando lo ven entrenando y se preguntan cómo él puede mantener la intensidad cuando otros se cansan. La edad, para Yoel Romero, no existe”, resumió el conocido entrenador antillano, quien abrió una academia de taekwondo después de su llegada a los Estados Unidos.

Por ahora, mientras dura la pandemia, la leyenda cubana de la UFC se prepara para un posible retorno de las carteleras de UFC en Florida, que pudiera ocurrir en este mismo mes en curso, el nueve de mayo, aunque en el caso de Romero, requeriría más tiempo para hacerlo.

“Eso viene. Y no solamente para Yoel sino para muchos de los guerreros jóvenes que están empezando. Van a tener que nutrir esos carteles con gente de esta región. Yoel necesitaría un mes y algo para volver a pelear. Junio pudiera ser. Tenemos que seguir trabajando”, afirmó Lay.

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