¿Se imaginan a Omar Linares ocupando el primer turno en la alineación dentro de un equipo Cuba? Su respuesta, de seguro, sería negativa, porque tradicionalmente, los primeros bates en el béisbol no tienen mucho poder. Al menos en Grandes Ligas, esto podría cambiar gracias a la sabermetría.

Por lo general, su función ha sido servir la mesa para ser impulsados por los bateadores de más poder. Pero con un vistazo rápido a los líderes en cuadrangulares en esta temporada en la MLB, la historia cambia. Hombres como Mookie Betts, Matt Carpenter y Francisco Lindor, hombres proa de sus equipos, están dentro del top 15 en ambas ligas.

Betts tuvo una temporada que rivaliza con aquella extraordinaria de Rickey Henderson en 1990, la mejor de todos los tiempos para un primer bate. Lindor tuvo su tercera campaña consecutiva con más de 30 cuadrangulares y Carpenter lideró, en algún momento, la liga en jonrones y WAR.

Nadie contradeciría el hecho de que, los anteriores, son los mejores bateadores dentro de sus respectivos conjuntos. ¿A qué se debe esta nueva tendencia? ¿Qué pasaría si lo llevamos al contexto histórico cubano? ¿Linares, Kindelán o Despaigne en el primero puesto de la alineación?

Responderemos todas las preguntas. El análisis de este asunto debe partir del hecho irrefutable de que un primer bate, por lo general, tiene más comparecencias que un cuarto madero.

Los hombres proa son claves a la hora de crear carreras, acción fundamental para ganar partidos, lo más importante que puede hacer un equipo. En la MLB, la mayoría de los equipos fallan a la hora de colocar a uno de sus mejores hombres en este turno. Por lo general, usan hombres rápidos en el corrido de bases, que tengan buen contacto, y buena disciplina al batear, como mandan los cánones del béisbol.

No obstante, casi todos carecen de la habilidad de conectar extra bases y, mayoritariamente, solo exhiben un poder al bate ocasional. Si analizamos de manera pragmática, esto sería un grave error.

Serie Mundial de MLB: ¿El anillo pa’cuando?

Un rápido vistazo a los principales sitios de estadísticas de MLB (Reference, Fangraph, etc) revelará que los acumulados de los hombres proa, colectivamente en cuanto a Carreras Creadas y sus otras variantes, están por debajo del resto de los puestos de la alineación, hasta el sexto. Esto es un claro referente de lo sub utilizada que aún se encuentra esta función en la alineación.

Sin embargo, si retrocedemos una década en el tiempo, nos daremos cuenta de que los números de los segundos bates eran similares a los de los primeros. Pero, a causa de la salida a las librerías de The Book: Playing the Percentages in Baseball (considerada la biblia de la sabermetría) en 2003, se comenzó a comprender el verdadero peso que tenía cada turno al bate.

Esta forma de análisis es llamada Optimización del Line Up. A esta debemos el hecho de que, bateadores como Mike Trout, Aaron Judge o Miguel Cabrera, se hayan adueñado del segundo turno en sus respectivos equipos.

Una de las teorías que planteaba, era la de cambiar al cuarto bate por el segundo, formula que ha demostrado ser sumamente efectiva en las últimas campañas. Gracias a esto, en la actualidad, la mayoría de los conjuntos aprovechan al máximo el potencial que tienen este turno.

Al parecer, el siguiente paso evolutivo en la concepción moderna de la alineación se traslada a los primeros bates. Si alguien piensa que los tres primeros ejemplos son casos fortuitos, está totalmente equivocado. De hecho, equipos como los Cubs y los Yankees han experimentado con bateadores de poder como Anthony Rizzo y Aaron Judge, respectivamente.

Algunos especialistas norteamericanos en sabermetría abogan por trasladar a los primeros bates, lo que tradicionalmente han sido los terceros. Cada día gana más adeptos la teoría, al ver los resultados de los conjuntos de los hombres proa mencionados al inicio.

¿Qué pasa en la pelota cubana con la sabermetría?

En nuestro país no podemos aportar prácticamente nada a esta teoría. La concepción del béisbol en Cuba por parte de directores y entrenadores se rige por lo tradicional. Su posición es sumamente conservadora.

Vean como un concepto mucho más antiguo y universalizado como el del picher cerradors es ampliamente mal interpretado. Entonces, ¿que quedaría para el tema de la Optimizacion del Line Up? No creo que mucho.

También, piensen en el revuelo que se formaría entre la prensa y los aficionados si Alfredo Despaigne es ubicado como primero en la alineación. Además, ¿Cómo se lo tomaria el propio Despaigne cuando lo informen de su ubicación como primero al bate? Este es un tema que puede demorar algún tiempo para ser asumido por nuestros atletas y entrenadores.

En resumen, a pesar de que esta nueva teoría sigue ganando en fuerza, su implementación a escala global será de manera paulatina. Crecerá en concordancia con los resultados que se obtengan, los cuales han sido muy buenos hasta el momento.