Por Rey Luis Savón

Después de varias temporadas con el bate encendido y con un guante seguro cuidando la zona del jardín central, lo vi debutar internacionalmente en una serie cuadrangular, por el aniversario del béisbol en Colombia, disputada en Cartagena de Indias, en 2014. Allí, convocado por el mentor Víctor Mesa, el holguinero Maikel Cáceres conectó de 12-4, incluido jonrón con bases llenas. Sus sueños iban in crescendo.

Con esa actuación, y lo realizado en la LIV Serie Nacional, Cáceres merecía, al menos, ser llamado a integrar la preselección nacional, de cara a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Veracruz 2014. Pero no ocurrió nada.

¿Inconforme con esa decisión de la Comisión Nacional de Béisbol?

En ese momento, luego de haber tenido excelentes resultados en la Serie Nacional y en ese tope en Colombia, creía que me iban a llamar al concentrado de jugadores, y no ocurrió así. Sentí una gran decepción, pues no sabía qué debía hacer para poder incluirme en un equipo Cuba. Por eso, decidí probarme en el exterior.

Maikel Cáceres ha sido uno de los mejores bateadores de la actual Serie Nacional de Béisbol. Foto: Patryoti

Maikel Cáceres ha sido uno de los mejores bateadores de la actual Serie Nacional de Béisbol. Foto: Patryoti

¿Cómo se inició este periplo por el béisbol profesional?

Una abogada estadounidense vio mis resultados por internet, se contactó conmigo y decidió apoyarme en lo concerniente a los trámites legales para jugar fuera de Cuba. Pedí autorización a los directivos de la Isla, me la concedieron, y me trasladé primero a República Dominicana, donde efectué una provechosa base de entrenamiento.

Luego, ella (su agente) me llevó a Venezuela, contratado para jugar en el equipo profesional de los Bravos de Margarita. Llegué ya empezada la temporada y terminé con promedio de 370. ¡Me faltaron 20 veces al bate para ser nombrado Novato del Año!

Ese resultado, no es sorpresivo. Cáceres había intervenido en ocho Series Nacionales con los Cachorros de Holguín y en una oportunidad reforzando a los Tigres de Ciego de Ávila. Y en la Serie Nacional de Béisbol 53, sin dudas la mejor de su historia, fue líder en hits y doblete.

Decides salir de Cuba tras finalizar la Serie 54, en 2015. ¿Después de Venezuela, hacia dónde te dirigiste?

La Liga venezolana fue la de mayor calidad de las tres que conocí. Luego me fui a integrar la plantilla de los Indios del Bóer, en Nicaragua, donde fui subcampeón de bateo en una de las dos temporadas que jugué, al compilar 393. El año pasado me desempeñé en el club Rimini Baseball, de la primera división en la pelota italiana, en el cual alterné como tercer y cuarto bate, y los técnicos se llevaron muy buena impresión de mí.

Además del aporte económico, desde el punto de vista profesional, ¿qué te propició jugar en esas ligas, y qué diferencias notas con el béisbol que se juega en Cuba?

En Venezuela, encontré peloteros que se desempeñan en Estados Unidos, algunos de ellos en Grandes Ligas. Ese nivel fue el más alto que jugué. Pero todas esas ligas me aportaron experiencias para mejorar como atleta y persona. Allá te enfrentas a lanzadores por encima de las 90 millas, los cuales ves muy poco aquí.

Cuando no rindes en el béisbol profesional, el técnico del equipo te busca un sustituto. Por eso, aprendí a entregarme mucho más al entrenamiento y ser mejor en el juego diario. La diferencia radica en que aquí, en Cuba, la preparación es más exigente; tienes que presentarte con más de dos meses antes de que se inicie la temporada. Mientras, allá te llaman apenas 15 días antes, y pueden existir deudas con el entrenamiento.

Cáceres ha sido uno de esos jugadores cubanos que, tras el paso por alguna o varias ligas foráneas, han retornado a la Isla y se han reintegrado a sus colectivos.

Maikel Cáceres ha sido uno de los mejores bateadores de la actual Serie Nacional de Béisbol. Foto: Patryoti

Maikel Cáceres ha sido uno de los mejores bateadores de la actual Serie Nacional de Béisbol. Foto: Patryoti

¿Cómo te reincorporas a tus queridos Cachorros holguineros?

Cuando me desempeñaba en esas ligas, siempre seguía por internet el resultado de los Cachorros, y me daba mucha alegría cuando lograban el boleto para la segunda fase de la temporada. Además, cuando venía de visita a Holguín, las personas se interesaban por mí y me pedían que me quedara acá.

Al regresar definitivamente, les dije a las autoridades beisboleras de Holguín que quería volver a jugar con mi equipo. Y me dieron el sí, con la condición de que debía jugar en la Serie Provincial. Entonces, la jugué por mi municipio Báguanos, y ahora estoy con los Cachorros en la segunda fase de la actual temporada.

Cáceres cerró genialmente la primera fase. Fue líder en hits (77) y dobles (19), además de terminar segundo en average (416) y segundo también en carreras anotadas (45). Pero hay más. Como primer bate de los holguineros, pegó 10 jonrones, solamente superado por el mayabequense Pedro León (15) y el fornido cátcher tunero Yosvani Alarcón (12).

Antes no tenías esa fuerza con el madero. ¿Por qué viajan ahora tan lejos tus batazos?

Cuando jugaba en Cuba, pesaba entre 69 y 70 kilogramos. Pero en esos tres años que me desempeñé en ligas foráneas, me di cuenta de que era necesario mejorar mi masa muscular, para parecerme bastante a los jugadores de allá. Hice mucho trabajo con pesas y me pude alimentar mejor, al extremo de que ahora peso 84 kilogramos y, así, las conexiones viajan más lejos.

¿Peligra el récord de hits de Michel Enríquez?

En la pelota cubana siempre se te vio desempeñándote en los jardines. ¿Por qué estás ahora como segunda base de los Cachorros?

Siempre me desempeñé como segunda base en las categorías menores. Pero Héctor Hernández, mentor de Holguín, me explicó que por mi buena velocidad de piernas, podía jugar como jardinero central. Por eso, no me trae problemas desempeñarme como jugador de cuadro, algo que también hice en las ligas de Venezuela, Nicaragua e Italia.

Por lo pronto, Cáceres acaba de intervenir en su segundo Juego de las Estrellas del béisbol cubano, y continúa como primer bate de Holguín. “Mi sueño no es otro que avanzar a la serie de play offs. Nuestro equipo no está entre los favoritos, pero con los refuerzos que escogimos, y la entrega diaria, daremos la sorpresa”, dijo.