Estadísticas: Ing. José Antonio Pérez.

Como si fuera una estrella más, el OBP (por ciento de embasado) entró en la historia del cine. El famoso parámetro del béisbol fue inmortalizado en la cinta Moneyball, en la cual Brad Pitt encarna a Billy Beane, gerente general de los Atléticos de Oakland.

En una escena, el Gerente General se reúne con su equipo de trabajo y realiza una especie de draft de OBP para sustituir a un pelotero destacado por tres de menor precio que, juntos, podían equiparar el rendimiento del primero.

Quizás solo sea cosa de películas, porque en la vida real los análisis son mucho más profundos.  Sin embargo, a pesar del tiempo que el OBP lleva en la escena beisbolera, no ha perdido importancia. Es una las piedras fundacionales de la sabermetría, y está instituido como una estadística oficial de MLB desde mediados de los ´80.

Su genialidad se debe a la sencillez del concepto que maneja, que es la misión más esencial que tiene un bateador cada vez que se para en el cajón de bateo: no ser puesto out.

Analicémoslo de esta manera: un equipo por lo general solo tiene 27 outs por juego. Por tanto, que tus bateadores tengan un rango elevado de turnos fallidos, no es para nada positivo si tu objetivo es ganar. Entonces, si tus bateadores tienen una buena capacidad de llegar a base, tendrán más probabilidades  de anotar carreras y por consecuente, de ganar los partidos.

Por ello, el OBP significó un paso revolucionario en el análisis del béisbol. Esta herramienta da crédito a los jugadores que llegan a la base por vías como los boletos o los pelotazos, acciones que el average descarta totalmente.

El hecho de registrar actividad ofensiva que va mas allá de lo que seas capaz de hacer con tu bate, visualiza un espectro mucho más amplio de la actuación ofensiva del jugador. Porque cada turno en que no sea out, es una contribución positiva al proceso de anotar carreras.

No nos confundamos: una base por bolas nunca será más importante que un hit en un juego de béisbol. No obstante, sí es valiosa como para merecer su inclusión en una métrica que se encargue del rendimiento ofensivo de un bateador.

ISO vs Slugging: ¿cuál es mejor para medir poder al bate?

Es sinónimo de disciplina y de buena selección de lanzamientos. Además, es una forma de embasarse sin que la bola sea puesta en juego y, por tanto, la defensa contraria no tiene la más mínima oportunidad de evitarlo.

Un dato curioso: aunque el nombre del parámetro lleve la palabra por ciento, rara vez este es representado como tal. El OBP se lee en forma de promedio como el average o el slugging.

Como se incluyen otras acciones ofensivas además de los hits, el OBP por lo general es 60 puntos mayor que el average. Por ejemplo, un promedio de bateo de .300 debe equivaler a .360 de OBP.

También, debemos reconocer que el OBP no diferencia los hits entre sí. Esto significa que un jugador que conecte 2 sencillos en 4 turnos tendrá .500 de OBP, mientras uno que conecte un cuadrangular en igual cantidad de turnos tendrá .250 de OBP. Si bien es cierto que el jonrón es mucho más valioso como acción ofensiva que los sencillos, los últimos cuentan más para el OBP, por el simple hecho de que son dos veces que se alcanzá la base.

Primeros de por vida en OPB en Series Nacionales.

Primeros de por vida en OPB en Series Nacionales.

Líderes del OBP en Cuba

En nuestro país, los indicadores actuales del OBP no son muy confiables. Debido a varias características del torneo en la actualidad, la ofensiva en general está muy por encima del picheo. Por ejemplo, se conoce del descontrol de los lanzadores que otorgan una seria cantidad de boletos, lo cual trae como resultado que la acción pierda gran parte de su valor.

Este parámetro, como ya afirmamos anteriormente, es sinónimo de disciplina en el plato, pero también de buen tacto. No es sorpresa que Omar Linares, Frederich Cepeda, o Michel Enríquez -bateadores integrales- encabecen la lista de los primeros de por vida en nuestras Series Nacionales. Muchos de ellos, jugaron en versiones de nuestro torneo domestico que distan mucho en calidad y complejidad en relación con la actual. Esto hace mucho más valiosos sus registros.

Por muy sencillo de comprender que parezca este concepto, no es menos vital para el análisis del beisbol en nuestros días. El OBP fue uno de los primeros que rompió el marco de las estadísticas tradicionales y sentó las bases para muchos parámetros importantes que vinieron después. No por gusto, fue protagonista primero de un gran libro y después de una gran película. Quién sabe si en en algún momento, tenga su propia estrella en el paseo de la fama.