Si Yasiel Puig quiere volver a ser un jugador tan atractivo como lo fue en su debut en junio del 2013, tiene que cambiar un par de factores, opina el analista de MLB, Andrew Simon, porque pese a que mantiene su brillo mediático, el cubano aún sigue sin firmar en esta agencia libre.

Para Simon, las claves de un posible repunte de Caballo Loco con su próximo equipo serían, básicamente, batear más la recta y “rezarle a los reyes del BABIP” -una estadística de la sabermetría-, lo cual pudiera propiciar una mejoría en sus números ofensivos.

Su llegada a Grandes Ligas provocó una manía, porque Puig era un show vestido de pelotero, al punto de terminar segundo en la votación del Novato del Año de la Liga Nacional, premio que ganó el también cubano José Fernández.

Tanta era su estrella, que fue escogido para dar la bienvenida a Cristiano Ronaldo al Dodger Stadium, cuando en 2013 el Real Madrid hizo la pretemporada en Los Ángeles. En esa ocasión posó junto al astro portugués.

Pero siguieron temporadas en las cuales alternó destacadas actuaciones con problemas dentro y fuera del terreno, que provocaron un descenso en su valor de mercado. Después vino una recuperación, incluida actuaciones destacadas en la Serie Mundial y una buena temporada anterior, pero lo cierto es que no es el mismo atleta que prometía ser Salón de la Fama.

Readaptarse para volver a planos estelares

 “Desde el 2015, Puig ha visto la octava tasa más elevada de rectas (65.8%) entre los 281 bateadores que han recibido más de 5,000 pitcheos. Su .339 de wOBA (una versión del OBP que toma en cuenta el tipo de hits que da un jugador, y no simplemente si se embasó) durante ese lapso está por debajo del promedio de MLB (.347) y se ubica en el último cuarto de los 290 bateadores con al menos 750 viajes al plato”, explica Simon.

Desde su debut, cada vez más los lanzadores retan a Puig con la recta, y el cubano ha visto disminuido su producción ante este envío, y por el contrario, ha lucido mejor ante los picheos secundarios.

“Su wOBA de .350 ante envíos lentos y rompientes desde 2017 es el 13ro mejor en MLB (mínimo 250 viajes al plato), por delante de estrellas como Nolan Arenado, Freddie Freeman, Mookie Betts y Anthony Rendon. No es sólo que los lanzadores están atacando el punto débil de Puig tirándole rectas, sino también están evitando tirarle los pitcheos ante los que es más peligroso”, explica Simon.

Quizás el “coco” de Yasiel sean las rectas de cuatro costuras en la zona alta, ante las cuales se ha visto casi impotente, con 210 de promedio y 365 slugging en las pasadas cinco temporadas.

A este factor, viene a sumarse entonces la disminución palpable de su BABIP (Batting Average on Balls in Play), o Promedio de Bateo de las Pelotas Puestas en Juego, el cual bajó de 366 en sus comienzos hasta un 294 en el lustro que se va.

El BABIP da el promedio del bateador sin incluir los ponches recibidos y los cuadranguales y -hay que decirlo también-, nos muestra la suerte o mala suerte del bateador al poner le pelota en juego (las que no se van de cuadrangular).

En este apartado hay otras circunstancias que influyen, como la velocidad del jugador para lograr infield hits (Puig está desde 2015 cerca del 20% de los jugadores más rápidos), pero no se disponen esos datos antes de dicha fecha.

“Ser capaz de recuperar algo de rapidez trabajando durante la temporada muerta ciertamente no haría ningún daño. Pero el camino más expedito hacia una mejoría es quizás la forma en la que le está pegando a la bola”, dice Simon.

Con estas palabras introduce entonces un aspecto importante, que pone el foco sobre el ángulo de salida de la bola: “Si el próximo equipo de Puig es capaz de ajustar su swing o su plan de ataque, el patrullero podría convertir algunos rodados, elevados altos y globitos en líneas, mejorando así su promedio en las bolas puestas en juego”.

¿Dónde firmará?

Todavía libre, el Caballo Loco ha sido asociado con varias novenas, entre estas Chicago White Sox, Miami Marlins, Tigres de Detroit,  los Rays de Tampa, o su último equipo, los Indios de Cleveland. “Quiero buscar un equipo que tenga la oportunidad de ir a los playoffs. No quiero irme a mi casa en septiembre, como esta vez”, ha dicho Puig.

Esta petición, obviamente, podría ser una condicionante que marque su firma y el monto de dinero que recibirá en tiempos venideros. Se habla de que el contrato estaría en el orden de los 15 millones por temporadas. 

Algunas estimaciones dan una posible firma de tres temporadas, como el sitio FanGraphs, que habla de 39 millones, lo que cual daría un promedio de 13 por año, y lo coloca entre el top de los 20 agentes libres.

Recientemente, junto a José Iglesias, fue incluido en una particular selección: el Equipo Todos Desempleados 2020 del famoso especialista del béisbol, Jayson Stark, que reúne a lo mejor que queda en la Agencia Libre en las Grandes Ligas en estos momentos.  

Además de Yasiel Puig, todavía en la agencia libre hay conocidos cubanos como Yonder Alonso, Adeiny Hechavarría y Guillermo Heredia.

Quizá ha llegado para Puig la hora de reiventarse, sin perder su explosividad y carácter, pero mirando a los aspectos técnicos para prolongar su carrera en MLB, y obtener contratos lucrativos.

“Nada de esto es fácil, pero tratándose de un jardinero del que se espera ofensiva, Puig necesita que su bate juegue un rol más importante del que ha venido jugando últimamente en su carrera. Uno o dos ajustes en el plato podrían ayudarlo a alcanzar esa meta y recuperar su valor para cuando vuelva al mercado libre”, concluye Simon.

Puig dirá la palabra conclusiva.