Mutaz Essa Barshim amenaza, al menos de palabra, el único récord mundial del atletismo que queda en manos de un cubano: la venerada plusmarca de 2,45 m en salto de altura de Javier Sotomayor lograda al aire libre. “Mirando al futuro, están el récord mundial y el oro olímpico”, dijo el catarí en una reciente entrevista. ¿Está, realmente, en condiciones de retar al mejor saltador de todos los tiempos?

Lo más cerca que Barshim estuvo de ese récord fue con una personal de 2,43 m lograda el cinco de septiembre del 2014, la tercera mejor cota de todos los tiempos, empatada con otra similar de Javier. ¿Quién tiene las dos primeras? El mismísimo Príncipe de las Alturas, Sotomayor.

Desde aquel momento de Mutaz hace ya unas cinco largas temporadas, marcadas por otros buenos resultados y lesiones que han lastrado su carrera. Pero recientemente, ganó un memorable campeonato del mundo frente a su gente.

Entrevista a Sotomayor publicada en Play Off Magazine.

¿Podrá destrozar el récord de Javier Sotomayor?

Nadie duda de la calidad de catarí, de quien Sotomayor siempre ha dicho que es a quien ve más capacitado para dejarlo destronarlo. Recientemente, se encontraron ambos cuando el diario As otorgó a Mutaz el Premio Arabia al tiempo que reconocía al cubano con el Premio Leyenda de esta edición.

Barshim apunta, sin tapujos, a la mítica plusmarca lograda en Salamanca, el 27 de julio de 1993, unos 26 años atrás. El 2014 fue su gran momento, cuando muchos pensaron que lo lograría por su estado de forma envidiable. Además del 2,43 m, se anotó un 2,42, y unas dos veces también el 2,41.

Después de eso, cuenta con un 2,41 en 2015, y el 2,40 en cinco ocasiones entre 2016 y 2018. Mirando los resultados, desde 2014,  nunca más ha estado tan cerca.

En una suerte de advertencia del destino, se lesionó, precisamente, mientras intentaba el 2,46 m, lo que derivó en una rotura de los ligamentos del tobillo izquierdo, el pie de impulso.

 “Da pena que fuera justo allí, fue un momento muy extraño emocionalmente. Porque me sentía muy bien, y era solo julio, y estaba muy contento de estar así para la temporada, pensaba que si todo iba bien podría intentar batir el récord mundial. Y aquel intento estuvo muy cerca, pero en el deporte no siempre pasa lo que uno quiere, y cinco minutos después no podía andar”, cuenta a El País.

Él mismo confiesa que le sorprendió la respuesta de su cuerpo en el Mundial que organizó su país, que ganó con un meritorio 2,37 m, al alcance de muy pocos actualmente.

“Ahora están bien, sanos, recuperados. No sé si igual que antes, no estoy seguro, porque una vez que se rompen, no pueden volver a estar igual”.

Por ahora, necesita testear su cuerpo para ver como reacciona. En su contra podrían jugar dos elementos también, además del estado físico: la ausencia de un gran rival como fue el ucraniano Bondarenko y otro elemento aspecto definitorio como es la edad.

Recordemos que cuando Sotomayor registró el techo mundial, iba a cumplir 26 años de edad, mientras Barshim llegará a los Juegos Olímpicos del 2020 con 29. Debido a esto, el desgaste puede influir también en la consecusión del 2,45. En el caso de Javier, después de 1995, cuando tenía 28 años, nunca más superó los 2,40 m en la varilla.

Javier Sotomayor, Ruth Beitia y Mutaz Essa Barshim. Foto: Diario AS.

¿Quién manda en las alturas?

Por encima del 2,40, al aire libre, nadie se ha elevado tanto como Javier Sotomayor. El cubano lo logró en 17 ocasiones. Una cifra impresionante, sin dudas, que reafirma su calidad indiscutible.

Para tener una idea de sus logros, tengamos en cuenta que Barshim suma 11 y Bondarenko 8. Para completar la dimensión de tal hazaña, solo 13 hombres han dominado esa impactante cota.

Hombres que han saltado mas de 2,40 m. Tabla: www.worldathletics.org

Ahora, el heredero afirma perseguir el 2,45 m, lo cual significa elevarse a una altura superior a la de una portería de fútbol. Por su tenacidad, Sotomayor confiesa que lo ha hecho “temblar” en más de una ocasión.

“Yo era más potencia y explosividad, Barshim es más fino, técnico y competidor”, dijo Javier sobre el hombre de Catar.

Pero tal y como se presenta el escenario, es posible que Barshim no lo logre nunca, porque el tiempo y su cuerpo podrían soplar en su contra.

Mientras, aunque su apelativo de Príncipe de las Alturas rebaje su verdadero título nobiliario, Javier seguirá siendo, en verdad, el Rey.