El equipo cubano sub-21 que intervino en la pasada Copa Panamericana con sede en La Habana reunió a buena parte del talento joven del deporte de la malla alta en la isla, con buena estatura, y margen de crecimiento.

La capital antillana acogió la Copa Panamericana en octubre pasado, con sede en la Ciudad Deportiva, y la nómina antillana reunió a los nombres que pudieran significar el futuro del voleibol cubano.

Estas son postales de las jóvenes generaciones de un deporte que pretende volver a planos estaleres.