Las protestas, las trifulcas y el descontento de los aficionados siempre han existido en el deporte. Ningún campeonato escapa y en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, en los meses recientes, han ocurrido una oleada de estos fenómenos que involucran a atletas, entrenadores, árbitros y público.

El culebrón más sonado y reciente en nuestra pelota es el caso del tunero Yordanis Alarcón, expulsado por lo que queda de campaña. Rumores, silencios y chismes callejeros alimentaron la historia alrededor del jugador de cuadro y su falta de respeto hacia el director de equipo.

También, en días recientes, la subserie entre Industriales y Holguín vivió varios acontecimientos de este tipo, que incluyeron a atletas y hasta el público.

Como resultado, dos peloteros fueron suspendidos con sanciones de múltiples juegos: Noelvis Entenza, Industriales, 12 encuentros, y Yasiel Santoya, Holguín, 9 desafíos. Incluso, el público arrojó objetos hacia el terreno.

Esto paso En el juego de industrial Vs. Holguin Igual pasó en el 2010 en la misma fase ya ustedes saben el final quizás cosas del destino O yo seré profeta 🤭

Posted by Arieldj Cruzata Napoles on Saturday, November 24, 2018

Expulsiones en la Serie Nacional

Varias han sido las expulsiones en esta campaña del pasatiempo nacional. Entre los motivos más recurrentes, señalan las sanciones, hay un término destacado, “actitud antideportiva”, que suele repetirse frecuentemente. Otras causas son uso el uso de bate ilegal —bastante repetida—, protestas de conteos o faltas de respeto al árbitro.

Entre los sancionados, junto a los deportistas, se encuentran entrenadores, directores con muchos años de experiencia en nuestros clásicos y peloteros que han integrado equipos nacionales. Las indisciplinas, por tanto, no son privativas solo de los atletas.

Béisbol cubano: las mayores injusticias

  • Expulsado: pelotero Luis Raúl Domínguez, equipo Holguín, por usar bate ilegal.
  • Rusbel Hernández Rodríguez, asistente de tercera base de la Isla de la Juventud, por protestar conteo.
  • Pelotero Ariel Sánchez, Matanzas, por actitud antideportiva.
  • Pelotero Yunior Paumier, Holguín, por protestar conteo.
  • Pelotero: Leandro Turiño, Villa Clara, por actitud antideportiva
  • Pelotero Joasán Guillén, Industriales, por usar bate ilegal.
  • Pelotero Humberto Morales, Ciego de Ávila, por protestar conteo.
  • Pelotero Yordanis Samón, Industriales, por protestarle al árbitro.
  • Director Roger Machado, Ciego de Ávila, por falta de respeto al árbitro.
  • Pelotero Alexander Ayala, Las Tunas, por protestar conteo.
  • Pelotero Ariel Sánchez, Holguín, actitud antideportiva.
  • Pelotero Raúl González, Ciego de Ávila, por protestar conteo.
  • Pelotero Noelvis Entenza, Industriales, por actitud antideportiva.
  • Pelotero Yasiel Santoya, Holguín, actitud antideportiva.
  • Pelotero Frank Luis Medina, Industriales, por lanzar pelotazo.
  • Entrenador Erly Garrido, Industriales, por falta de respeto al árbitro.
  • Entrenador Gustavo Morales, Industriales, por falta de respeto al árbitro.

Las peleas en el terreno dan pie a numerosos comentarios populares. Autor: Osval/Escambray.

Duelo pitcher-bateador: choque de titanes en la pelota cubana

Quizás ningún enfrentamiento genera tanto morbo como el duelo lanzador-bateador, por los conocidos pelotazos y lanzamientos de bolas pegadas.

Hay una suerte de ley no escrita: el bateador que comparece detrás de quien conectó jonrón, o el mismo que desapareció la pelota, pueden ser víctimas de la venganza del serpentinero de turno, con un pelotazo.

Narrador deportivo holguinero fustiga a Industriales y la afición azul

Casos así se han visto por decenas en la historia de nuestros clásicos: toleteros amenazantes con el madero como arma y pitchers que usan lo que tienen a mano, la pelota o hasta el guante. No por recurrentes dejan de ser peligrosos estos altercados.

Entre algunos casos sonados se recuerda el del receptor de Industriales Lisván Correa quien persiguió a un lanzador espirituano, con el bate, en pleno duelo entre ambos conjuntos. Aquella trifulca derivó en una batalla campal en el estadio José Antonio Huelga, de la cual hay videos circulando por las redes, en la que intervino la policía.

Ambas novenas protagonizaron otro episodio violento en los play-off del 2005, cuando el lanzador Yosvani Aragón, actual Comisionado Nacional de la disciplina, dio pelotazo a Antonio Scull, después que este le conectara vuelacercas.

Otro momento recordado fue el de Demys Valdés, atleta matancero que empuñó el bate con muy malas intenciones, en un episodio que concluyó con lesiones para Ramón Lunar.

34 peloteros expulsados por pelea tumultuaria en el Jose Antonio Huelga

Violencia en el graderío

Los problemas dentro del terreno son acompañados, muchas veces, por situaciones igual de preocupantes en el graderío.

En nuestros estadios se grita a los atletas, se les ofende, se les maltrata. La afición naturalizó el insulto verbal como parte del espectáculo y lo entroniza, una gran parte de ella, como representativo de “ser un verdadero seguidor de un equipo”.

Además, el enfrentamiento se vive también entre los seguidores de las distintas novenas, con la clásica ofensa de “palestinos” y “leones”, en los choques entre Santiago de Cuba e Industriales. Pero cuando la agresión transgrede el campo de lo lingüístico y se convierte en física, es más preocupante aún, porque se acerca, peligrosamente, al fenómeno de las barras bravas latinoamericanas o los ultras españoles.

Imaginen, por algún momento, cercas en nuestros estadios, para separar secciones de las gradas, o combates multitudinarios en las calles, como en el reciente clásico Boca Juniors-River Plate.

El béisbol, por su concepción, entraña contacto físico, uso de la fuerza, competitividad. Pero algo debería preocupar cuando esa energía se acerca a la violencia y trastoca un pasatiempo maravilloso en un juego dañino y antideportivo.