La actuación de los cubanos en el exclusivísimo mundial de Clubes de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), donde nuestros cuatro representantes se incluyeron en la nómina All-Stars del evento, vino a confirmar lo que todos ya sabían: a pesar de los resultados a nivel de selección nacional, Cuba es una potencia en este deporte.

En ese certamen, aunque el título de MVP recayó en manos del estelar Osmany Juantorena, la corona quedó —finalmente— en manos del fenómeno Wilfredo León, quien subió a lo más alto del podio con el Zenit de Kazán tras dos intentos fallidos en las ediciones previas.

Wilfredo León, aquel joven que asombró al mundo con sus habilidades y potencia vistiendo la franela del equipo nacional de Cuba, se ha convertido hoy en el máximo referente dentro del deporte de la malla alta y es considerado, por muchos especialistas, como el mejor jugador de vóley en la actualidad.

Después de su victoria en el Mundial de Clubes, León conversó vía electrónica con Play-Off Magazine. Por acá, y en exclusiva para nuestra revista, las consideraciones del portento santiaguero.

Del reparto sueño a ser uno de los mejores del mundo, ¿te lo imaginaste alguna vez?

Claro que siendo niño era difícil imaginarse ganar tantas medallas y llegar a un nivel tan alto, aunque toda la vida he trabajado duro y sigo trabajando para estar en el lugar en cuál estoy ahora.

¿Fuiste padre el año pasado, qué significó para ti y tu compañera ese momento, siendo padres relativamente jóvenes?

A mi esposa y a mi siempre nos han gustado los niños y queríamos tenerlos siendo jóvenes, por eso ser padre el año pasado fue una gran alegría y una motivación enorme para mí. Ahora tengo a quien mostrar el mundo y los momentos en casa con familia son los más bellos para mí.

La familia de Wilfredo León (su padre a la izquierda, su madre a la derecha) estuvo presente en el Campeonato Mundial de Clubes. FOTO: FIVB.

Siempre vemos a tus padres en el graderío apoyándote y al parecer tu papá es tu mayor fanático, algo que nos puedas decir en lo personal sobre cuán importante es tu familia en el día a día.

La familia es lo más importante para mí. Hago todo para ella: todos los títulos les dedico a mis seres más queridos. Teniendo a mi familia en las gradas durante los torneos me da doble energía para luchar en la cancha.

Con el Mundial de Clubes del pasado diciembre llegó el título que te faltaba. Además, 4 cubanos brillaron como miembros del All-Stars, ¿cómo fue para ti?

Eso fue algo estupendo. Acerca de los cuatro cubanos en el All-Stars, eso fue algo histórico, nunca había pasado.

Verlos a Juantorena, Leal, Simón y a tí en el All-Stars supone una gran contradicción para Cuba: tenemos un equipo de verdaderas estrellas, pero jugamos con una selección de novatos, prácticamente. ¿Te hubiera gustado jugar otra vez con alguno de ellos en la selección? Si es así, qué puedes decir acerca de una posible reincorporación.

No quiero pensar que sería si todos esos jugadores no se hubieran ido de la selección de Cuba. Nadie sabe en qué lugar estaría cada uno de nosotros ahora. La situación es como es y ya, no hay razón de buscar otros escenarios.

En 2019 se abrirá una nueva puerta y podrías tener la posibilidad de jugar para otra selección nacional (Polonia). ¿Cómo vives la opinión dividida del pueblo de Polonia, ya que algunos quieren y otros no? 

De lo que veo y escucho, entre los fanáticos de voleibol en Polonia, la gran mayoría está a favor de que yo juegue en el equipo nacional. Espero que algunos de los que están en contra cambien su opinión después de ver cómo me dedicaré a representar mi nuevo equipo.

Se comenta que, hasta hoy, nadie te llamó para jugar de nuevo por Cuba: ¿eso es afirmativo o negativo?

No sé qué responder a esta pregunta. No estoy pensando sobre estos asuntos, ha pasado mucho tiempo.

¿Qué pasará cuando sea la hora de enfrentar a Cuba en una competición internacional?

Cuando sea la hora de jugar contra Cuba, saldré a la cancha y trataré de hacer mi función lo mejor posible, pero claro que el sentimiento será diferente que jugando contra otros países.

Wilfredo León se ha convertido en uno de los principales referentes dentro del voleibol a nivel mundial. FOTO: FIVB.

Eres hoy en el vóley, lo que Messi o Cristiano en el fútbol, o LeBron James en el baloncesto. ¿Has pensado alguna vez en la dimensión que has alcanzado dentro de tu especialidad?

No lo siento en mi vida diaria. Cuando alguien me dice que le gusta mi juego, me siento contento, pero a la vez me da más motivación para trabajar porque sé que puedo jugar aún mejor. No sigo los rankings de mejores jugadores según los periodistas, porque ese no es mi objetivo. Mi trabajo es dar lo mejor de mí al equipo y luchar por las victorias.

Dime tu equipo ideal si lo tuvieras que conformar ahora mismo. Puedes incluir compañeros, ex compañeros o familiares.

Pienso que es más tarea de los periodistas o los fanáticos. Prefiero guardarme mis evaluaciones de otros jugadores.

¿Cómo ves a los nuevos muchachos del Cuba? Sé que has conversado con ellos en alguna que otra ocasión.

Con algunos he conversado, a otros no los conozco, pero tienen grandes posibilidades de desarrollarse en buena dirección, ya que son subcampeones mundiales de juveniles.

Luego de tres finales consecutivas, Wilfredo León se alzó con el título en el Mundial de Clubes de voleibol 2017. FOTO: FIVB.

¿Qué crees que se necesita para ser el mejor jugador del mundo?

Pienso qué hay que tener la parte física que permita jugar al nivel más alto, en sentido del tamaño. Además, tener talento porque algunas cosas vienen más de la manera natural, necesitan menos esfuerzo. Pero incluso con el talento, lo más importante es el trabajo fuerte y con cabeza. Hay que saber lo que hay que mejorar y trabajar mucho para conseguirlo. A mi todavía me queda trabajar fuerte en algunos aspectos, no soy perfecto en mi juego.

¿Cuáles son tus planes futuros para la esta segunda parte de la temporada?

Ganarlo todo, como en los últimos años.