Cuando llego a su casa lo encuentro anotando en una libreta y tiene el móvil aprisionado entre su oreja y el hombro, para poder hacer dos cosas al mismo tiempo. Entonces, me pide con un gesto que espere y saluda con el puño mientras habla por teléfono.

“Asere, él pierde con Cincinnati cien en una tripleta y gana con Astros, tú pierdes cuarenta más la tripleta que me dijiste, menos cincuenta y cinco, y ganas la dupleta esa que no se sabía…sí…ajá, quedan cien a favor, ya, y ahorita hacemos lo que te dije”, le explica a alguien.

Debido a un apagón, la noche anterior no pudo hacer la contabilidad diaria que como apuntador le corresponde, de ahí que, entre anotaciones, mensajes y audios de WhatsApp, me diera una entrevista a la que sólo accedió en nombre de nuestra amistad de años.

Para esta, puso como condiciones no ser grabado y mantener su anonimato. Entonces, empieza a contar sobre ese sistema tan extendido de las apuestas deportivas en Cuba, conocido como tripleta, que se desarrolla en la clandestinidad, oculto a la mirada de la ley, que parece “hacerse de la vista gorda”.

—Hay dos tipos de juegos, está el sencillo, se llama así, sencillo, y hay otro que es más complejo.

—¿El otro no tiene nombre?

—Sí, pero es algo más complejo, se llama tripleta—dice con algo de recelo.

—¿Y por qué importa que me digas el nombre de uno si ya me dijiste el del otro? ¿Los dos no son ilegales?

—Sí, pero sencillo es una palabra normal con su significado, tripleta ya tiene otra connotación más específica. Cuando se dice tripleta todo el mundo sabe que se está hablando de algo ilegal.

Apuestas deportivas en Cuba
Eduardo González Martínez | Play-Off Magazine Foto: Marcel Villa Márquez

El artículo 219 del Código Penal reserva de uno a tres años de prisión o multa de trescientas a mil cuotas, o ambos, a banqueros, colectores, apuntadores y promotores de juegos ilícitos entre los cuales se encuentran las apuestas deportivas en Cuba.

Los juegos de apuestas no son algo del presente en la Isla, pues en esta se practicaban la lotería y otros de forma legal hasta el triunfo del exgobernante cubano Fidel Castro en 1959. Cuando este ascendió al poder, fueron prohibidos los juegos de azar, las peleas de gallo y otras conocidas formas que pasaron a vivir en la oscuridad, ante la persecución de las autoridades.  

—¿En qué se diferencian los dos tipos de juego?

—En el sencillo te dan la opción de picarte el equipo. Picar es cuando eliges según lo que te dan. Te explico: en el sencillo el banco establece de antemano una diferencia de goles en el partido a jugar. Al equipo más fuerte se le dice macho y al otro hembra. Si el banco da una diferencia de medio gol, que es lo mismo que un empate, ganas si le jugaste a la hembra; si le jugaste al macho y hay empate, pierdes y el dinero se lo queda el banco. Eso si hay empate, si gana o pierde tu equipo, ganas o pierdes tú también. Lo ganado siempre es el doble de lo jugado menos el diez por ciento. Los bancos se guían por sitios web de afuera que se dedican a pronosticar la diferencia de goles. Bet365 es el más popular.

Mi amigo se refiere a Bet365, una casa de apuestas famosa con su base en el Reino Unido, considerada por muchos como la empresa líder a nivel mundial en el sector del juego en línea y las apuestas, y que tiene millones de clientes en decenas de países.

—¿Cuál es la diferencia que se suele poner en un Liverpool-Everton, por ejemplo?

—De uno o dos goles por lo general, en favor del Liverpool.

—¿Y en un Barça-Madrid? ¿No hay diferencia?

—Siempre tiene que haber diferencia para que proceda la apuesta. Por lo general, los Barça-Madrid suelen dar medio gol o uno. Cuál es la hembra y cuál es el macho depende de muchos factores: quien juegue en casa, la racha de los equipos, si alguno no cuenta con algún jugador estrella, etc.

Las apuestas en este campo tienen su nomenclatura, su lenguaje, palabras claves para entender cómo funcionan. El dinero se le juega a muchos eventos deportivos, de distintas disciplinas y diversos países, entre los cuales se incluyen, por supuesto, equipos de la Isla.   

—¿Se le juega alguna vez al equipo Cuba de fútbol?

—A Cuba se le apuesta mucho cuando juega con Estados Unidos. Por lo general, el banco pone una diferencia de cinco, a favor del yuma claro.

—Háblame de las tripletas.

—Las tripletas son todo un sistema: te ponen todos los partidos de la jornada y tienes que jugarles a tres a la vez; si ganas los tres partidos ganas lo jugado multiplicado por seis. Si empatas uno y ganas dos sería dupleta, entonces ganas lo jugado multiplicado por tres. Y si ganas uno y empatas dos, ganas el doble de lo jugado. Lo que no puedes es perder ningún partido porque ahí sí pierdes todo el dinero.

La mayoría de quienes se dedican a este oficio de las apuestas deportivas en Cuba opinan que la policía sabe que existen, pero no les “abre fuego”, pues no le están “haciendo daño a nadie ni robándole al estado”.

Las apuestas en la Isla no constituyen un fenómeno actual pese las prohibiciones imperantes después de 1959, y son muy comunes cuando llegan grandes espectáculos deportivos como la Serie Nacional o incluso, mundiales de fútbol.  

No sería la primera vez que, alrededor del pasatiempo nacional, se produzcan hechos asociados a apuestas e incluso ventas de juego, pues varios jugadores de Industriales, el conjunto más ganador de nuestro béisbol, vendieron juegos durante la temporada de 1977-78 en la pelota cubana.

—¿A qué deporte se le juega más?

—Se juega a todos los deportes, mayormente NBA, fútbol y pelota, incluida la Serie Nacional. Una vez recuerdo que se le jugó al hockey, también a la liga egipcia de fútbol, pero para jugarle a esas ligas y deportes raros tiene que ser en tiempos excepcionales, como ahora que pasó lo de la pandemia, que los principales deportes y ligas pararon.

—¿Cómo describirías a la gente a la que le apuntas? ¿Has tenido problemas con alguno?

—Aquí juegan todo tipo de gente, lo único que tienen en común es que todos son fanáticos al fútbol. Es la forma que tienen de demostrar su afición. De demostrar que mi equipo es mejor que el tuyo. Por eso las discusiones eufóricas que ves por la calle, al apostar el deporte, adquieren más dramatismo. He tenido problemas por el dinero, pero los he resuelto hablando. En este tipo de negocio hay que evitar los problemas a toda costa.

Un apostador, que también prefiere mantener su nombre sin revelar, explica sus razones para participar en las apuestas deportivas en Cuba y su respuesta es similar: “es una forma de entretenerse, de vivir el deporte con más pasión, de irle a tu equipo de verdad y de paso buscarse unos pesos.”

No obstante, hace énfasis en que él no tiene vicio, que puede “parar cuando quiera” y que nunca vendería nada de la casa ni se quitaría comida de la boca para apostar, aunque conoce mucha gente que sí lo hace, porque sin fuerza de voluntad, el juego puede llevar a la ruina.

Mi amigo saca cuentas de las ganancias del banco y las suyas en el día pasado que, al parecer, no fue muy bueno, aunque tampoco son cifras que un banquero no pueda asumir.

“Ayer el banco tuvo una pérdida de casi 2000 pesos cubanos, conmigo como apuntador. Eso no es nada, es una bobería, el banco puede perder hasta 1000 cuc en un día, solamente conmigo”, cuenta, para luego añadir: “gané 1200 pesos, verdad que fue un día flojo. Estoy durmiendo como cinco horas al día con la pincha esta”.

Aunque fue una jornada “floja” sabe que mañana será otro día, porque el deporte no se detiene en el mundo y las apuestas deportivas en Cuba tampoco, aunque no sean permitidas.

Apuestas deportivas en Cuba
Eduardo González Martínez | Play-Off Magazine Foto: Marcel Villa Márquez

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