En Cuba todos tenemos una historia parecida: nacemos, crecemos, vamos a la escuela, descubrimos que somos buenos en algo -a lo mejor lo seguimos, a lo mejor no-, y así hasta vernos un día adultos y con una carrera.

Con la edad comenzamos a percibir cosas que nos gustan y otras que no; vemos los sacrificios de nuestras familias, aparecen metas individuales, apuntamos bien alto, nos lanzamos, fallamos, nos volvemos a levantar. Pero en Cuba encontramos un tope por ser una isla, por la política, o por miles de razones. Algunos callamos, otros aguantamos, otros nos vamos.

Yordenis Ugás, como tantos otros, se fue. De los que lo conocieron con 6 años cuando comenzó a boxear, quién podría anticipar que ese muchacho de Santiago de Cuba iba a montarse en una lancha para llegar a Estados Unidos después de lograr el bronce olímpico en Beijing 2008, todo por el sueño de ser profesional y discutir la corona de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

“Mi carrera me lo ha dado absolutamente todo, me ha hecho un hombre de bien, me enseñó a luchar por las cosas que quiero, a ser fuerte en la vida, me dio la oportunidad de mejorar económicamente y de luchar por un sueño”, dice en exclusiva a Play-Off Magazine.

En su ficha de boxeador, entre nombre y apellido, está el alias 54 Milagros, por su madre y el número que comparte con su amigo Aroldis Chapman, “El Misil” de los New York Yankees, a quien considera más que su hermano y su única familia en los años en que estuvo sin poder volver a su país.

A la espera de su pelea por el título mundial de la AMB en el peso welter contra Abel Ramos, el Príncipe Negro del boxeo cubano conversó con nuestra revista sobre su vida, sus opiniones sobre Cuba, y sus proyectos profesionales más cercanos.

El Golpe más Duro

“La decisión más difícil que he tomado en mis 34 años fue cuando decidí emigrar, en 2010. Pedí la baja del Equipo Nacional para venir a Estados Unidos. Me fui en una lancha rumbo a México para entrar por la frontera sin mi familia, y estuve 8 años sin verlos, ese es un dolor que nunca sana. Ese momento marca un antes y un después en la vida de cada persona”.

“Pude haber hecho como muchos otros deportistas, mantenerme en el Equipo Nacional y quedarme en un viaje a otro país. Pero me dio un poco de orgullo, cosas de muchacho, tenía 22 años, y quise irme por mi cuenta.”

“Eso lo pagué caro, porque estuve un año tratando de venir. Me demoré más en Cuba, planificando todo y tratando de liberarme de todos los vínculos con el deporte oficial, que en la travesía para llegar a Estados Unidos. Pedí la baja en abril de 2009 y logré llegar a la frontera en marzo de 2010”.

“Vine a Estados Unidos con 23 años, campeón del mundo, medallista olímpico (Bronce en Beijing 2008), y mi meta era pelear directamente. Tuve mi debut a los pocos meses de estar en el país, en julio de 2010. Y marché bien, casi un año después perdí el invicto y seguí peleando, pero la mala racha de 2014 me sacó del deporte, perdí dos veces consecutivas”.

“Estuve 2 años y 4 meses sin pelear, tenía ideas y metas personales que no se estaban dando como yo pensaba. Mi medidor era mediocre, 15-3, no estaba bien para la historia que tenía como boxeador a nivel mundial y olímpico. Entonces me fui del boxeo completo, aunque siempre supe que podía volver porque todavía “estaba entero” y solo había perdido peleas supercerradas.”

“Era cuestión de tomar mejores decisiones, reunir un mejor equipo, y eso fue lo que pasó. Volví al ring profesional un 12 de agosto de 2016 para tener una de las mejores historias de regreso de los últimos años y convertirme en uno de los mejores pesos welter del mundo, en una de las divisiones más fuertes del deporte”.

 “Para muchos debería ser campeón, pero he demostrado todo lo que valgo y lo que soy en estos 4 años en que tuve mi segunda oportunidad”.

Yordenis Ugás boxeo

El recuerdo de Shawn Porter y un cinturón a la vista

En marzo de 2019, Ugás tuvo su primera oportunidad de luchar por el cinturón de Campeón Mundial en la AMB. Esa noche en Carson, California, al final de los 12 rounds, los jueces se decantaron en favor de Shawn Porter generando una gran polémica, incluso el público abucheó la decisión. En esa inolvidable pelea, muchos aficionados y expertos vieron a 54 Milagros ganar, incluso el feroz “Showtime” Porter tuvo que retroceder varias veces ante el cubano.

Hoy, un año después, Ugás dice: “Me dolió mucho, fue mi primera oportunidad de ir a por el título de campeón mundial tras una preparación de 9 años de trabajo fuerte, y ganar en ese momento hubiera sido increíble.”

“Porter es uno de los mejores peleadores de mi generación, es un campeón welter sólido y en la pelea la mayoría de las personas me vieron ganar, lo que me afectó mucho. Pienso que perdí millones de dólares en llegar hasta ahí, pero nada, seguí peleando y gané otras dos peleas luego y ahora voy a por el campeonato mundial de nuevo”.

La siguiente fecha es el 6 de septiembre y el rival, Abel Ramos. “Con el favor de Dios, espero lograr ese título y hacer historia.  Hace 49 años que Cuba no gana la corona en los 67 kilogramos. El último campeonato welter que ganó un cubano fue una leyenda, Mantequilla Nápoles”.

“En lo personal, son 10 años buscando un sueño que me ha esquivado, estoy trabajando muy fuerte, rezando mucho y haciendo todo bien a ver si podemos ganar esa corona. Ya hasta superé el coronavirus”.

Sobre las nuevas condiciones que impone la Covid-19 al mundo del espectáculo y el deporte de alto nivel, el boxeador considera que “pelear sin audiencia es algo nuevo para todo el mundo, pero somos profesionales y esa es la única opción que hay”.

Cuba nunca se va de ti

Ugás siempre pelea con la bandera de Cuba cerca; es uno de sus amuletos de la suerte junto a la bendición de su madre. Antes de cada encuentro se encomienda a ellas y a su santo, Changó. Luego, sale a la batalla.

“Para mí, la bandera no significa gobierno, ni representa al Estado, sino a la gente. Para mi próxima pelea la mandé a buscar, pues la que tenía se me quedó en Miami”.

“Como emigrante he sufrido lo mismo que todos los que se van: la separación. Es un gran dolor, uno se va de Cuba, pero Cuba no se va de ti. El lugar donde venimos nunca se olvida, no importa el éxito o el dinero y no ha sido fácil la vida de uno por nacer en un país dirigido por gente que piensa que los ciudadanos son sus esclavos y una decisión profesional puede ser tomada como traición”.

“Mi familia sigue allá, yo he regresado al barrio y es algo bien bonito. Siempre estoy hablando de las cosas que pasan en mi país en la prensa y las redes sociales, pero quiero seguir volviendo y ver a la gente que creció conmigo. Quisiera visitar una Cuba de mañana, que sea libre, democrática y próspera. Vamos a ver qué pasa”.

Un hombre libre

En las redes sociales y la prensa “El Milagro” siempre habla sobre los problemas y la actualidad de Cuba sin pelos en la lengua. Para él, eso es parte de su libertad.

“No pueden seguir todos los abusos. Con lo que está pasando ahora mismo, el desabastecimiento, las tiendas en dólares, el corazón se me parte. En la isla la gente está resignada, son como esclavos dentro de una jaula y tienen miedo a salir porque no saben qué van a ver”.

“Mi familia tiene la tarjeta de divisas, pero el que no la tiene ¿qué coño hace? El gobierno les escondió las cosas a los cubanos como por cinco meses, productos básicos, y ahora las sacan y las venden en una moneda en las que no le pagan”.

“Ya de por sí el CUC es discriminatorio, porque no todo el mundo cobra en esa moneda, pero ¿el dólar? ya eso es otro nivel. Llevo días pensando que a lo mejor pasa algo, no sé si un Maleconazo de nuevo, pero se ve mala la cosa”.

“Los deportistas y artistas deberían hablar más de lo que está pasando, porque la Patria somos todos. Que el mundo sepa que Cuba no es un paraíso y que nosotros cada día queremos un mejor país para nuestra gente”.

“Unos, estando allá, no hablaban porque tenían miedo de que los metieran presos, que les dieran golpes y cuando salen, no hablan porque tienen miedo de que no los dejen entrar”.

Si un pelotero de Grandes Ligas, que no lo dejan regresar a su país, está suplicando por ir a jugar por Cuba, entonces no podemos pedir que nos traten mejor, esa es nuestra dura realidad, pero por eso siempre digo como José Martí: nuestro vino es amargo, pero es nuestro vino”.

“Yo soy un hombre libre de cuerpo, de alma y de mente, por eso siempre hablo en mis redes sociales o públicamente. Y me siento líder de los atletas que nacieron en Cuba y ya no viven ahí y denuncian los abusos que pasan en el país y están preocupados por lo que pasa allá siempre”.

Ugas y Aroldis Chapman
Yordenis Ugás y Aroldis Chapman

Cincuenta y Cuatro

Cuando vemos a Yordenis Ugás, siempre aparece este número. En su ropa, en su alias. El 54 es su conexión con otro cubano, a quien considera parte de su familia hace casi 10 años: Aroldis Chapman, “El Misil”, pícher de los Yankees con el récord del lanzamiento más rápido medido en Grandes Ligas (105.1 Mph).

“Chapman es más que mi hermano. Los años que tuve lejos a mi familia los pasé con él, pasamos navidades juntos, todas las festividades de aquí. Cuando empecé a pelear él me mandó para Las Vegas a entrenar”.

“Nos apoyamos como cubanos, los dos somos competidores. Nosotros normalmente entrenamos varios ejercicios, pero ahora antes de la temporada empezamos en el boxeo para ayudarlo con su cardio y tuvimos muchos días de entrenamiento. Si él quiere se hace campeón del mundo en boxeo también, el hombre es atlético”.

De Los Hoyos a la cima

Yordenis Ugás con el Equipo Nacional de la isla conquistó el oro en el Campeonato del Mundo Amateur Mianyang 2005; oro en Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena 2006;  oro en Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007 y  bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Pero su historia todavía está lejos de terminar, y de momento, el cubano tiene un récord profesional de 25-4, con 12 nocauts.

“En Cuba los deportistas nacemos con un techo, impuesto por la “Revolución”, y cuando rompes con esa cadena llegas a un lugar a probarte contra los mejores, a subir de nivel y poder tener éxito. Uno nunca se imagina el viaje, de nacer en un barrio de Santiago de Cuba, en un país comunista, a estar representando a tu gente ante el mundo”.

“Vivir en EE.UU. es una bendición para los cubanos, así lo ha sido durante los últimos 60 años. Este es el país más grande del mundo y tenemos un lugar especial aquí. Hasta hace unos años la protección de la política de Pies Secos Pies Mojados, pero todavía hoy es un lugar donde podemos llegar, avanzar y superarnos en todos los sentidos”.

“Siempre hablo con los amigos míos que salen de Cuba, y les digo que con llegar a Estados Unidos ya uno se convierte en un hombre libre y uno va ganando de todas maneras”.

“También aconsejo a los muchachos más jóvenes ‘aprovechar y darle todo lo que tengas a esto’ que la oportunidad que tenemos se da una vez en la vida. Si llegas a los 35 años y no has hecho nada, no vayas entonces a echarle la culpa a tu familia, ni a la mala suerte. Hoy tienen 20, 25 años, pero mañana se van a sentar con su hijo y decirle: yo di todo lo que tenía, me hice campeón o no, pero yo di todo lo que tenía. La vida es así”.

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Pienso en la tiendas esas que han puesto en Cuba y mi tristeza, no puedo explicarla, me supera completo. En los años 90 yo tenía 6,7,8 años y la verdad en mi casa nunca pasamos hambre, siempre mi mamá y mis abuelos inventaban algo, me recuerdo un chorrote rico que hacían en la noche que siempre yo pedía la oya pa rasparla😩☺️… pero yo recuerdo que las shopping yo las veía de pasada, vine a tomar leche condensada y galletitas y maltas cuando tenia con 14 años en 2001 que me fui para la habana por el deporte. Pasaron casi 30 años y la situación de mi país es la misma y lo más dramático es que la gobierna la misma gente. Ahora con la diferencia que fui bendecido en la vida y mi familia que me tiene a mi que no me canso de trabajar por ellos posiblemente pueda ir a esas tiendas. Y los que no tienen a nadie que coño hacen???. Hablando con una persona que amo, sacamos unas cuentas y se las voy a compartir. Un 15% están fuera del país. De ese 15% un 5% por millones de razones no manda nada. Entonces solo queda un 10% y entonces viene la pregunta que me imagino que todo se hacen. Cómo es posible que un estado pueda ser tan desconsiderado con su gente y saque artículos de primera necesidad para un 10% de su población. Y el otro 90% que diablos hace?? Mi repuesta es; que parece que se tiene que seguir sacrificando por la revolución. Ok. Bueno.. No puedo seguir hablando porque entonces, salen los cobardes, los egoistas y sobre todo los comunistas, que su familia está bien, a decirme que estoy lleno de odio, rencor y envidia por mi país🤔. Buenas tardes❤️#teamugas #elmilagro

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