Los deportistas de la Isla han regalado a la afición verdaderas hazañas, hechos insólitos del deporte cubano que nos han hecho saltar de emoción, por sus proezas sobre el ring, en las pistas, en el taraflex, o sobre un terreno de béisbol.

Han sido tantas que resulta harto difícil escoger entre un abultado catálogo de heroicidades que están unidas al sacrificio individual, a los grandes escenarios en las cuales ocurrieron, a la constancia resumida en años de rendimiento supremo y, sobre todo, a la admiración de los fanáticos del deporte.

En este video que les presentamos hemos recopilado cinco de esos impactantes hechos insólitos del deporte cubano que nunca pueden pasar desapercibidos cuando se escriba la historia, por la trascendencia mundial que tuvieron, en máximos eventos, bajo los reflectores de la gran afición.

Alberto Juantorena: el doblete en 400 y 800 metros

Lo que concretó el cubano Alberto Juantorena en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 difícilmente algún ser humano lo pueda repetir: hace ya 44 años, se convirtió en el primer y único atleta en ganar 400 y 800 m en una cita estival.

“Se trata de triunfos en dos carreras muy distintas, pues 400 metros es la última de la velocidad y el 800 la primera del mediofondo; una consume oxígeno y la otra no; estamos hablando de casi dos mundos. Sé que es muy difícil hacer estas dos carreras, pero si lo hizo un ser humano lo puede hacer otro”, afirmó en 2019 Juantorena.

“Es conseguible por otro ser humano, aunque sí considero que es mucho más difícil de hacer hoy en día porque la especialización es más alta y está más presente en los eventos. También necesitaría un horario muy bien adaptado para que pudiese, como lo hice yo, participar todos los días el atletismo (para pasar las diferentes cribas). Es muy difícil, pero se puede”, dijo a la Voz de Galicia.

Cuba: la hazaña del voli en ambos sexos en 1989

Si de hechos insólitos del deporte cubano hablamos, el voleibol no puede estar ausente del debate por el inigualable suceso de que la Isla sea el único país en ganar una Copa del Mundo en ambos sexos en el mismo año, en 1989 en Japón.

En el masculino se jugaba un todos contra todos y la Isla se llevó el primer lugar, con estrellas en sus filas como Joel Despaigne y Raúl Diago, por delante de los equipos de Italia y la URSS.

Para completar el hito inconmensurable, el histórico conjunto femenino se colgó igualmente la dorada por delante de la URRS y China, una antesala de la gloriosa época dorada de los años 90 que cimentó la leyenda.

Las Morenas del Caribe y los oros olímpicos

El inolvidable equipo que dominó con puño de hierro el voli mundial y que se colgó tres oros olímpicos consecutivos en los Juegos de Barcelona 92, Atlanta 96 y Sidney 2000 escribió una página única.

Las Morenas del Caribe terminaron de inscribir al voli femenino cubano en la historia de este deporte para siempre, pues nunca se había visto una generación que impusiera tal reinado en la magna cita.

Mireya Luis y Regla Torres son solo dos de los nombres de aquella fantástica camada de estrellas que impuso su ley para la posteridad como uno de los equipos más fantásticos que se ha visto en la disciplina de la malla alta.

Ioamnet Quintero y Javier Sotomayor hacen historia en Stuttgart 93

El atletismo antillano, con tantas proezas en sus libros, no olvida que en Stuttgart 93 vio como la Isla se convertía en el único país en ganar el salto alto en un mundial de atletismo en ambos sexos, por intermedio de Ioamnet Quintero y Javier Sotomayor.

El mítico Príncipe de las Alturas ganó dos campeonatos mundiales, el de Stuttgart 93 y el de Atenas 97, pero el del primero fue un año memorable, pues había establecido el récord mundial de 2,45 metros en Salamanca, el 27 de julio, y poco después se colgaba la dorada en el Campeonato Mundial de 1993 celebrado en Alemania.

Quintero puso el broche con su medalla en el femenino en 1993, para sellar uno de los hechos insólitos del deporte cubano, sobre todo porque la de plata entre las mujeres quedó igual en manos cubanas, con su compatriota Silvia Costa.  

Dos tricampeones olímpicos en boxeo, uno de esos hechos insólitos del deporte cubano

El boxeo, el buque insignia, ha aportado un botín histórico y muchas leyendas para contar, sobre todo con las cadenas únicas establecidas por dos tricampeones olímpicos: Teófilo Stevenson y Félix Savón.

En décadas de historia olímpica, obtener tres doradas de forma consecutiva solo ha estado al alcance de los cubanos y de Laszlo Papp, quien se consagró en las lides disputadas en Londres 48, Helsinki 52 y Melbourne 56.

Teófilo igualó el logro de Papp con su tercera medalla en la división superpesada (más de 91 kilos) en Moscú 80, la cual unió a las de Munich 72 y Montreal-76, mientras que Savón comenzó su seguidilla en Barcelona 92, siguió con Atlanta 96 y terminó en Sydney 2000.

Difícilmente, alguien pueda lograr en el pugilismo lo que Papp, Stevenson y Savón, pues se trata de mantener el máximo nivel en el mejor escenario posible.

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Foto: Scott Barbour/ALLSPORT