Después de ser un destacado polista integrante de las selecciones nacionales cubanas, Giraldo Carales triunfó en España y se reinventó fuera de las piscinas, como un modelo en ascenso.

Luego de nadar por 15 años en el equipo antillano decidió probarse en circuitos internacionales y, con un talento nato, se convirtió en pieza clave del Waterpolo Navarra, de la nación ibérica.

En un país distante, estuvo durante mucho tiempo lejos de la familia, hasta que logró llevarla a su lado. En su paso por su nuevo país, el cubano disfruta a plenitud una nueva etapa de su vida con la disciplina que ama y hasta descubrió una nueva profesión: el modelaje.

“La carrera de Giraldo Carales en el mundo de la moda apenas está despegando, pero su excelente desempeño ha comenzado a posicionar su imagen en España. En poco más de un año logró firmar su primer contrato, y nada menos que con la prestigiosa agencia Mad Model, una de las más reconocidas en suelo ibérico”, recuerda el sitio web.

Hace un tiempo, sin embargo, decidió tomarse un descanso del deporte que ha practicado toda su vida para encaminar sus pasos como modelo.

Junto a su hermano, comenzó en el deporte por decisión de sus padres. Primero en la práctica del kárate, luego en lucha, y algo de atletismo probó también. Sin embargo, no era la tierra, sino el agua, el destino de aquel pequeño. Hoy, con una extensa carrera en las piscinas y otra que alza el vuelo fuera de estas, Giraldo Carales conversó con Play Off Magazine.

¿Cómo llegas al deporte?

Mi papá fue basquetbolista y jugó en Bulgaria de forma profesional cuando fue a estudiar allá y mi mamá, fue campeona nacional en tiro con arco. Tuvieron dos niños intranquilos, yo como el que más y pensaron que había ponernos a gastar energía. Empecé en lucha, primero, después kárate, béisbol y atletismo. La natación vino después, y me quedé hasta los 10 años. Mi hermano ya era de polo acuático y yo entrenaba después de la natación con ellos. Hasta que dejé la natación y me quedé con polo. Me parecía aburrida la natación, pero el polo era más activo y dinámico.

A las dos semanas de jugar waterpolo hubo un torneo en Ciego de Ávila. Los profesores repartieron los gorros, típicos en los deportes acuáticos, y fue casi el último en escoger.

“Elegí el número tres. Recuerdo que a los pocos días iba saliendo de la escuela y una señora me dijo: ‘¡Niño, se te cayó algo!’ y cuando miro era uno de los gorros. Cuando lo recogí sentí algo por dentro al pensar que lo podía perder y hasta el sol de hoy utilizo ese número. De hecho, me conocen como GC-3 porque esa situación me marcó para toda la vida”, dice.

¿Cómo fue el crecimiento de Giraldo Carales hasta llegar al equipo nacional?

Desde los 11 a los 15 años, estuve en la EIDE de Camagüey hasta que me subieron al equipo nacional juvenil porque tenía condiciones. Estuve hasta los 17 en el juvenil, cuando me subieron al equipo de mayores. El deporte se me daba bien, nací con ese talento. Siempre he sido agresivo, con 15 años medía 1.86 y con 17 ya medía lo que mido ahora, 1.90 metros. Venía de natación, con buena base y no me sentí mucho el cambio del juvenil al nacional.

¿Cómo fueron las primeras experiencias internacionales?

La primera gran competencia fue en 2011, en los Panamericanos de Guadalajara. Fue duro, porque podíamos haber cogido el bronce en el partido contra Brasil y perdimos ese partido. Fue un recorrido grande, con Centroamericanos y Panamericanos.

Defendiendo los colores nacionales, Giraldo Carales exhibe en sus vitrinas importantes resultados, que le colocaron como una de las principales figuras en su momento. Con él en la nómina, el equipo que asistió a los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 obtuvo el cuarto lugar.

En Toronto 2015 quedaron relegados a la séptima plaza, aunque, en la cita de Lima, el pasado año, mejoraron dos escaños al concluir quintos y él terminó sublíder en cuanto a goles. A nivel Centroamericano, un bronce en Veracruz 2014 y una plata en Barranquilla 2018 avalan su desempeño.

Cuba llegó a tener equipos olímpicos. ¿En qué momento se estancó el polo acuático en Cuba? ¿Qué influyó en ese bajón de resultados?

Cuba era muy bueno, con resultados, hasta que en el 93 se quedó parte del equipo y empezaron a cerrar al waterpolo y después hubo una etapa en que no se viajaba casi. Hasta que, del 96-97 viajó hasta el 2001, con tres bases de entrenamiento en Europa y se mantuvo el nivel. Pero después, estuvimos del 2001 al 2005 sin viajar. Solo se jugaba entre nosotros y sin viajar, ahí el waterpolo bajó, se bajó el nivel.

¿Qué sucede en Cuba? ¿Se juega?

Aquí en Cuba es entrenar un año entero para competir una semana. Eso no motiva a los deportistas. Hay que crear un torneo para que se pueda jugar al menos todos los meses una semana, para que se motiven, aunque no se viaje. La matrícula del equipo de polo está en las 18 plazas, en su momento éramos 24 más los invitados. El atleta necesita estímulo. La solución debe ser, si se crea ese torneo, cada semana que se juega, que la provincia asuma la competencia esa semana. Quizá la comisión debería crear premios en metálico, dar implementos, no solo es cuestión de dar diplomas. Quizá que las empresas apadrinen a los equipos, quizá con los cuentapropistas se pudiera buscar una solución.

¿Cómo obtiene Carales el contrato en España?

Esto no es más nada que las redes sociales. Las redes mueven el mundo. Me iba a retirar, porque ya eran 14 años en la selección nacional. Me retiré con 31 años, después de los Panamericanos, porque como no clasificamos para los Juegos Olímpicos, eran como dos años sin hacer nada, sin competir. No encontraba la motivación. Decidí retirarme.

Quería vivir otras experiencias. Ya me habían visto jugar y me llegó una oferta para jugar en Pamplona, en la división de honor. La decisión fue fácil, lo difícil fue dejar a mi familia atrás, pero era una experiencia que tenía que vivir. Siempre la quise y que se me diera en mi último año fue una bendición.

Me contactaron durante una base de entrenamiento en México. Conversamos y durante el Panamericano concretamos el acuerdo. Se realizó el proceso legal pertinente y todo llegó a feliz término. Cuando supe que jugaría fuera sentí una alegría inmensa. En la culminación de mi carrera en Cuba sentí una alegría que no podía aguantar.

El fichaje con Waterpolo Navarra es lo mejor que me ha pasado en mi vida deportiva.

¿Cómo fue el cambio de dinámica en España, con respecto a Cuba?

Allá llegamos con déficit, y eso que era de equipo nacional, con mucha competencia. Aprendes a ver el polo de otra manera. Allá la defensa es lo primero, acá es al revés, es el ataque. Estoy en condiciones de ayudar en lo que haga falta, si me contactan, ayudo. El fogueo debe ser para todo el mundo, hasta para los entrenadores.

El futuro depende de algunos elementos indispensables. De hecho, quiero ayudar a que sea mejor. Ahora tenemos la posibilidad de jugar en ligas internacionales, eso es bueno, así nos desarrollamos como polistas. Lo que podamos aprender afuera en algún momento será transmitido a los jugadores de allá (Cuba) que aún no han salido para que puedan mejorar. Además, hace falta competir en todas las categorías, eso es lo que da el fogueo y la calidad de un deportista, en este caso de waterpolo.

La diferencia radica en el volumen. Como en Cuba se juega poco tenemos que basar la preparación en la parte física y no en el juego como tal. Se nada mucho. En España, por ejemplo, no ocurre así porque cada semana tienes que jugar, no hay que nadar tanto, se busca la preparación técnica.

Fuiste a jugar y la familia quedó detrás (tu esposa y tu hija)

A eso no se adapta uno, desde que llegué, no dormí una noche completa. A veces, a las 4 am, soñaba con la niña y me despertaba. Pero a veces uno tiene que hacer sacrificios. Incluso, a mi esposa se le cayeron dos contratos. Ya, por suerte, están las dos allá y la niña se está adaptando bien. Todas las clases son en Euskera, está aprendiendo bien.

¿Cómo llega Carales al modelaje en España?

Siempre soñé, en mi equipo me decían el “loco”. Cuando estaba en Cuba decía que iba a jugar en Europa y cuando aquello no se podía, pero siempre lo pensé. Soy muy soñador. Pensé que iba a poder modelar. Llegué y me puse a buscar por redes sociales y mandar fotos. Al momento, las agencias empezaron a aparecer. Cogí una en Barcelona y me escogieron para trabajar con ellos y empecé en ese mundo. Pero no compaginaba con el deporte, porque aparecía un trabajo de pronto y no podía. Decidí jugar otro año, pero el waterpolo está en crisis y se paga más con el modelaje. Disfruté la liga, me quieren, me sentí acogido, pero se paga más el modelaje.

polista cubano Giraldo Carales
Foto: Mad Shot Studio Giraldo Carales

Las dificultades del equipo este año hicieron que no pudieras cumplir tus metas

Hubo una crisis y el club no pudo pagar el entrenamiento de la mañana, en el cual te especializas y te perfeccionas. Fue duro, como no podía entrenar esa sesión, en el segundo año no me salían las cosas como quería. Costaba entrenar, por eso no jugué, no quería eso en mi vida. Decidí terminar con el waterpolo.

¿Por qué crear la página de Waterpolo Carales, en la cual divulgas el acontecer del polo cubano? ¿Falta divulgación en el waterpolo?

Sí, esta página es como mi ONG. Mi hermano y yo queríamos ayudar a los muchachos que estaban acá. Me empezaron a seguir seguidores de muchos países. Decidimos hacer una página para divulgar a los muchachos del polo cubano, con videos y demás.

En España no hay más de 12 o 13 jugadores en todas ligas, que tengan las condiciones de la selección nacional de Cuba. Todos miden más de 1.90 y pesan más de 90 kilos, eso en España no se ve. Pero si no los ven, no saben que existen. Empezamos a hacer la página y ha funcionado, pues hay como 10 jugadores contratados, en su mayoría, por nuestro trabajo. Los entrenadores han visto en la página que hay waterpolo en Cuba. Quieren al polo cubano, pero hace falta agilizar las cosas por la parte cubana. La gente piensa que todos lo fichajes son de miles, pero no todos los deportes son iguales. Pero tienen que entender que no pueden exigir a un club un precio que no pueden pagar, deben dejar que el jugador se vaya, denle facilidades. Que aceleren las cosas desde aquí. Hay una chica a la cual le han salido tres posibles fichajes y se han obstaculizado, por algunas razones.

Con Carales Waterpolo tenemos muchas ideas, traje equipos para hacer video. El equipo nacional no utiliza las redes sociales, hay que crearlas, para que el mundo vea los entrenamientos. Hay que ver si a mi hermano le dan permiso para filmar los videos y subirlos a redes sociales. Está en disposición de grabar los entrenamientos. Los hacemos por “amor al arte”.

¿Qué espera Giraldo Carales para su futuro?

Tuve un cambio importante con mi vida, ahora mismo estoy muy feliz. Este año decidí no jugar al polo y dedicarme el modelaje. Decidí montar una tienda de ropa en el País Vasco. Estoy como quiero, jugando fútbol, que es el deporte que me gusta. Pero voy a empezar a entrenar en la piscina, a nadar, me salió una oferta para ser entrenador de un club, pero me piden unos estudios. Tengo que hacer una maestría. Me llenaría ser entrenador, pero ahora no, ahora tengo otras cosas en la cabeza.  

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