A diferencia del año pasado, cuando los Alazanes de Granma dominaron la serie 2-0, los Cocodrilos de Matanzas están en una mejor posición para enfrentar el Juego 3 de la Gran Final en la 61 Serie Nacional del béisbol cubano.

Después del éxito por 13-6 de Granma durante un duelo de batazos en el Juego 1, Matanzas dominó el Juego 2 a base de picheo, con triunfo de 4-1. Los próximos tres partidos en el estadio Victoria de Girón serán decisivos para los Cocodrilos, que siguen invictos con marca de 5-0 jugando como home club en esta postemporada.

Analicemos las principales preguntas que enfrentan Granma y Matanzas de cara al Juego 3 de esta Gran Final:

¿Cuánta presión y responsabilidad cargarán los abridores del Juego 3?

Lo más probable es que el zurdo Dariel Góngora (Matanzas) y el diestro Yoel Mojena (Granma) se enfrenten este martes en el Juego 3. Para Góngora, será su primera apertura del año contra los Alazanes de Granma, quienes han bateado para un deficiente promedio de .240 con apenas .536 OPS frente a lanzadores zurdos en esta Final.

Mojena, quien dejó marca de 1-0 contra Matanzas durante la temporada regular, será la carta de triunfo por los actuales campeones nacionales. Indudablemente, habrá presión para llevarse el éxito que rompería el empate 1-1 en esta Final, sobre todo porque ambos managers, tanto Armando Ferrer como Carlos Martí, necesitan obtener durabilidad de sus abridores. Mojena fue bateado por los Tigres durante la Semifinal—le promediaron .344—, y en sus dos últimas salidas como relevista ha sufrido problemas con su comando.

Para el Juego 3, el reto del diestro granmense estará en recuperar su control, para intentar ser dominante con su slider contra un line up que combina bateadores zurdos y derechos de experiencia.

 Por su parte, Góngora hará su quinta apertura de estos playoffs, donde promedia 6 ⅔ innings de durabilidad, una de las claves que necesita Ferrer. En 26 entradas, Góngora ha permitido tasas de 11.0 H/9 y 2.7 BB/9, con cinco extra bases y suma 11 strikeouts. Después de ser dominados por Yamichel Pérez en el Juego 2, los Alazanes tendrán que ajustar dos de sus principales deficiencias: (1) La tasa de swings improductivos (21.1%)—que incluyen los fouls conectados—, y (2) El pobre 10 % de conexiones fuertes en el Juego 2, totalmente por debajo del promedio colectivo de 24.6%.

En cualquier partido, las salidas de calidad de los abridores serán cruciales para evitar el desgaste del bullpen.

La producción ofensiva en situaciones de “clutch” será clave

No es imposible ganar un partido sin que la ofensiva produzca en situaciones de “clutch”. El béisbol tiene eso: puede ser veleidoso en ciertas situaciones, e incluso, un equipo puede ganar un partido jugando peor que su oponente. Sin embargo, es bastante difícil que un campeón no haya superado a su rival con el ataque ofensivo en el momento clave. Durante lo que va de esta Gran Final, podemos apreciar los turnos que han marcado la diferencia:

-Carlos Benítez (2 CI), Iván Prieto (3), Alexquemer Sánchez (2) y Pedro Almeida (2), se combinaron para remolcar nueve de las 13 carreras de Granma en el Juego 1.

-En el Juego 2, el dúo Yariel Duque (doble)-Roberto Loredo (sencillo), aseguró la remontada de los Cocodrilos en el octavo episodio. Y, en el noveno, el par de sencillos de Javier Camero y Juan Miguel Vázquez redondearon las cuatro anotaciones de Matanzas.

Aunque los Alazanes fueron limitados a una carrera en el Juego 2, la ofensiva de los actuales campeones nacionales ha sido la clave durante sus cuatro éxitos en ocho decisiones contra Matanzas este año. Granma ha producido para un alto 37.1% de empujados desde posición anotadora, mientras Matanzas registra sólo 21.9%.

Esa ha sido la gran diferencia a lo largo del 2022 en los siete duelos entre ambos equipos, sumando cinco partidos en la fase regular y dos durante esta Final. A pesar de que los Cocodrilos encabezan la ofensiva con .797 OPS sobre .721, el bateo en situaciones de “clutch” ha marcado la diferencia a favor de los Alazanes: promedian 5.8 carreras anotadas y sólo 4.0 permitidas por partido ante Matanzas este año.

Si esa efectividad sigue comportándose a un alto nivel, la velocidad de los Alazanes en las bases parece ofrecerle más probabilidades de anotar carreras. Es cierto, Matanzas tiene a su favor un staff de picheo con lanzadores más ponchadores, y en dos partidos han provocado 7.1% de swings fallidos, mientras los lanzadores de los Alazanes registraron apenas 4.6%.

En dos partidos, el OBP general de esta Final se ha disparado hasta .369, con Matanzas liderando .378 por .360. Y, como ves, no se trata de encabezar titulares en las principales estadísticas periféricas del juego, ya que Granma domina 14-10 en carreras anotadas. En todo caso, con ambas ofensivas como las principales fortalezas en la carrera rumbo al título: la clave estará en aprovechar las oportunidades en situaciones de clutch.

¿Quién tiene la ventaja en el bullpen?

Pregunta interesante en postemporada, ¿verdad? Si analizamos, incluso los mejores bullpens en las últimas finales del béisbol cubano, la mayoría ha dependido del trabajo de sus abridores. Sin dudas, de ahí parte cualquier probable ventaja en una serie corta de siete partidos. Para los Alazanes, las averías del bullpen hasta ahora les han costado un desafío, la derrota por 4-1 en el Juego 2.

El insuficiente relevo de un lanzador clave como Carlos Santana, fue aprovechado por los Cocodrilos para resurgir después de dos tercios bajo el manto dominante del zurdo Leandro Martínez. Matanzas pasó por una situación diferente. El diestro Renner Rivero explotó admitiendo cinco carreras durante apenas 1 ⅔ innings en el Juego 1, y el manager Armando Ferrer se vio en la forzada situación de enviar como relevista al novato de 20 años, Andy Quesada. Perdiendo por 5-1 no tenía otra opción pero, incluso cuando los Cocodrilos descontaron, y el marcador se cerró 6-4 en el inicio del quinto inning, Noelvis Entenza aún no era la opción con dos carreras.

Las decisiones de Ferrer eran razonables: sin el zurdo Naykel Yoel Cruz disponible—estaba lanzando con el team Cuba en el Pre-Mundial Sub-23—, Entenza era su principal relevista. Así que, sólo estaba dispuesto a traerlo con probabilidades de ganar. La estrategia le funcionó a Ferrer, con Entenza cerrando sin contratiempos la joya que extendió a 6 ⅔ innings el zurdo Yamichel Pérez en el Juego 2.

Para el Juego 3 de esta Gran Final, probablemente Naykel Yoel Cruz ya esté disponible en el bullpen de los Cocodrilos, después de lanzar apenas 11 picheos frente a México en la derrota por 4-0 de Cuba, durante la discusión del título el pasado domingo en el Parque de Béisbol Alberto Romo Chávez, de Aguascalientes, México. La adición de Naykel potenciará el bullpen de los Cocodrilos, mientras los Alazanes esperan el regreso del centerfielder Francisco Venecia, y que sus principales relevistas respondan.

En los últimos 20 años, nueve de los 15 equipos que ganaron el Juego 3 y pusieron la serie 2-1, se titularon campeones. Ese es el 60% de las últimas 15 Finales, así que veremos cuál de esas probabilidades se repetirá este año en el duelo Granma vs Matanzas.

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