Luis Carlos García está en el libro de récords Guinnes por la marca de 306 toques con el pie derecho durante un minuto desde la posición de sentado, lograda el 11 de febrero de 2017.

Cuando lo vemos es un muchacho común, tiene su familia, está disfrutando de su pequeño hijo, y siente las mismas insatisfacciones con su realidad como cualquier persona, especialmente en tiempos de Covid-19. Hoy, Play-Off Magazine, cuenta un poco de su historia.

Desde pequeño, a los cuatro o cinco años, su papá le llevaba a jugar pelota, pero él no le hacía caso. En vez de pegarle con un bate, le pegaba con los pies.

Un día pasó Bebo, un exfutbolista cubano (de antes del triunfo de la Revolución) y solo de verlo le comentó al padre que su destino estaría atado a un balón de fútbol. Ahí empezó su pasión y el camino que lo ha llevado al mundo del dominio del balón.

¿A qué edad comenzaste a descubrir la pasión por el fútbol?

Desde pequeño, a los cuatro o cinco años, mi papá me llevaba a jugar pelota y yo no le hacía caso, pateaba esa pelota en vez de pegarle con un bate. Un día pasó Bebo, un exfutbolista cubano (de antes del triunfo de la Revolución) y solo de verme le comentó a mi padre que mi destino estaría atado a un balón de fútbol. Ahí empezó mi pasión.

¿Cómo fueron tus inicios en el dominio del balón?

Todo futbolista deber empezar dominando el balón. Cuando no se podía jugar, los muchachos de mi edad y yo lo que hacíamos era pasarnos la pelota y hacer dominios. Fue ahí cuando me di cuenta de que tenía bastantes habilidades.

dominio del balon Luis Carlos García
Foto: Hansel Leyva Luis Carlos García, atleta cubano de dominio del balón. Foto: Hansel Leyva

¿Qué papel jugó tu papá en esta decisión?

En aquel entonces no tenía noción alguna sobre los récords en esta modalidad, hasta que un día mi papá vio en el periódico uno de Erick Hernández y habló con un amigo suyo que lo conocía y nos puso en contacto. El propio Erick nos dijo que pasáramos todas las mañanas un rato, creyendo que yo estaba en la escuela del Cerro Pelado, pero yo iba a una escuela secundaria normal, nada relacionado con el deporte y se me hacía muy difícil poder ir la cantidad de veces que necesitaba.

Mi papá fue muy importante en mis inicios porque al ver mis habilidades con la bola, me ponía ejercicios y retos para mejorar, como darle una vuelta a la manzana dominando el balón. Siempre me motivó y apoyó desde el principio. Cuando Erick hacía alguna presentación, pedía el día libre en el trabajo y me llevaba a verlo. Recuerdo que fui varias veces a las ferias internacionales de turismo en Expocuba.

Tus comienzos en el mundo del dominio del balón son gracias a Douglas Hernández, hermano de Erick. ¿Cómo contactas con él?

Conocí a Douglas Hernández una vez cuando fui al Cerro Pelado para entrenar con su hermano. Él vio que tenía destreza, pero mi corta edad impedía que intentara romper récord alguno; por tanto, me puso varias tareas para mejorar, sobre todo dominar el balón con la cabeza. Mi padre me apoyó entonces y con el tiempo, los resultados eran palpables. Ahora domino el balón perfectamente con cualquier parte del cuerpo.

¿Qué sentiste al conocer a Erick Hernández? ¿Es tu patrón a seguir o un rival a superar?

Conocer a Erick en aquel entonces fue impresionante, pues era la figura de esa modalidad especial. Tenemos una relación buena en todos los sentidos. Él siempre ha sido un patrón para seguir, más allá de que nos cataloguen como rivales, cosa que no es así, pues me he alejado un poco de las marcas que hace Erick para enfocarme en aquellas que están registradas en los libros de Récord Guinness, los cuales son para mí como la medalla de oro olímpica para atletas como nosotros.

Muchas personas te conocen por ser el chico del dominio del balón, pero pocos saben que tuviste una formación académica en el Cerro Pelado y ahora en el Fajardo. Cuéntame sobre tu paso por las aulas y cómo esto influyó en el deportista que eres hoy

En octavo grado, entré a la escuela Secundaria Básica del Cerro Pelado en el equipo nacional de dominio del balón. El rigor allí va desde uso correcto del uniforme hasta las libretas y libros forrados de manera impecable, así como tener buenos resultados académicos. Por ejemplo, a las reuniones de padres no van los padres como pasa habitualmente, sino los entrenadores (mucho más fuerte para nosotros los atletas), y una queja a ellos de parte de los docentes equivale a una sanción competitiva y ningún deportista quiere eso. Por otra parte, además de la educación que recibí en mi casa, la manera en que me relaciono, tanto con la prensa como con mis amigos en la vida cotidiana, se la debo a la sencillez y preparación moral que me brindaron los profesores allí.

¿Cómo ha sido la experiencia en la Universidad del Deporte Manuel Piti Fajardo?

La experiencia en la universidad ha sido muy bonita pues allí me reencontré con mis compañeros de la etapa en el Cerro Pelado. En estos momentos curso el cuarto año de la carrera de Licenciatura en Ciencias del Deporte, pero debido al tema de la pandemia no he podido continuar mi desempeño estudiantil.

Para mí, es recordar lo que viví durante mi época en Secundaria Básica y Preuniversitario con mayor madurez y experiencia en mi área profesional. Espero graduarme el próximo año y, si la Covid-19 lo permite, presentar mi Tesis de Licenciatura y posteriormente ejercerlo en mi vida laboral que estará ligada irremediablemente a mi profesión de dominio del balón.

¿Cuál fue la reacción al saber que habías entrado en los libros de Récords Guinness?

El sentimiento fue muy grande, recibí la respuesta en mi página oficial de Guinness donde homologaron el récord y me sentí muy contento, pues Guinness acepta hasta diez mil récords al año provenientes de todo el planeta y yo, siendo cubano, con las dificultades que pone esa asociación para homologar una marca mundial, sentí una satisfacción enorme.

Tu último intento de récord fue en agosto de 2019, ya hace más de un año de eso. ¿Qué marca tienes en mente para intentar romper a mediano o largo plazo?

Antes de comenzar la pandemia tenía en mente comenzar un proyecto con el objetivo de romper la marca de más de cuatro horas dominando el balón solo con los pies desde la posición de sentado. Ya la asociación había aprobado incluso mi solicitud para intentarlo, pero debido al Covid-19 todo se ha detenido: los gimnasios, los trabajos; por tanto, tendré que empezar todo desde cero.

¿En qué piensa Luis Carlos García antes de intentar batir un récord?

Primero que todo, cualquier evento lo hago con mucho positivismo y muy enfocado. Antes de intentar batir cualquier récord tengo varias sesiones con el psicólogo que me asesora, que es Julio Arturo Ordoqui Baldriche (Psicólogo del equipo nacional de Boxeo). Realizo varias pruebas de corte psicológico para prepararme mentalmente. El mismo día de la competencia me mentalizo como si fuera un día más de entrenamiento: la única diferencia son las cámaras, a las cuales te acostumbras con el tiempo.

Durante la prueba, siempre la primera media hora es la más complicada por la tensión. Empiezo a sudar más de lo normal, es como el final del calentamiento. A medida que pasan los minutos me voy sintiendo más cómodo. Voy muy concentrado desde el principio, me enfoco mucho en algunos detalles como la luz del sol que entra por la ventana, la temperatura del local. Me gusta realizar las marcas de corta duración en verano y las de larga duración en invierno, porque en estas marcas el cuerpo sufre más en cuanto a fatiga muscular y el clima me ayuda a cansarme menos.

Pienso mucho en la confianza que me tengo para alcanzar el resultado, pues se planifica con bastante tiempo de antelación. Se hace un ciclo preparatorio. Primero se escoge el mes; a medida que pasan las semanas, se escoge el día hasta señalar fecha y hora exactas. Siempre se planifican dos fechas para prevenir cualquier tipo de eventos que ocurran de imprevisto.

¿Crees que en Cuba serás capaz de alcanzar todos tus sueños y metas pendientes?

En Cuba no creo que sea capaz de alcanzar todo lo que me proponga, pues aquí el trabajo del atleta es precisamente ejercer el deporte, pero uno lo realiza principalmente porque le gusta, se siente comprometido con ello y se convierte en un profesional. A veces aquí es un poco difícil sentirse pleno, y creo que eso les toca a las instituciones deportivas. Me parece que se debe mejorar en cuanto a este tema y a nivel de desarrollo tecnológico con aras de optimizar el rendimiento.

Quizás en otro país donde se apoyan las modalidades especiales como la mía, ya sea de manera independiente o estatal, pueda cumplir el resto de mis sueños y mis metas. Por ejemplo, en otras naciones, los practicantes forman parte del equipo nacional y son financiados por el organismo de esa práctica, mientras que a otros los patrocinan marcas independientes que le costean los gastos. Por otro lado, en Cuba vivo de mi salario como instructor de un gimnasio y esa es la principal diferencia con otros deportistas de mi modalidad.

¿Estás satisfecho con lo que has logrado en el mundo del deporte hasta hoy?

Sí, estoy satisfecho, porque adquirir un récord Guinness desde Cuba es un logro significativo, aunque sé que tengo un margen de mejora, siento que puedo alcanzar un poco más. También creo que tener esa marca colgada en un cuadro en mi casa es una satisfacción y un orgullo no solo para mí, sino también para mi familia que siempre me ha apoyado de manera incondicional.

¿Qué es lo primero que piensas cada mañana?

Me despierto con mucho positivismo para cualquier tarea que vaya a realizar en el día, ya sea un examen en la escuela, un entrenamiento o ir a resolver cosas para la casa. Mi rutina no se ve dañada por ningún factor externo, pues me planifico para ejecutar con éxito todo lo que propongo diariamente.

En tiempos de pandemia es complicado mantener el ritmo competitivo para todos los deportistas. ¿Cuál ha sido tu plan de entrenamiento durante estos meses?

Durante estos meses aislado por el coronavirus no he mantenido ninguna rutina de entrenamiento pues se me unió con el nacimiento del niño y no he tenido tiempo prácticamente para más nada que no sea atenderlo. He aumentado 10 kilos, pero no estoy muy preocupado porque confío en que con sacrificio y esfuerzo puedo volver a estar en forma, cosa que se la debo a mi formación en el Cerro Pelado, que creó en mí una base física estándar a la cual puedo volver sin problemas, trabajando por supuesto, pero sin dificultades, pues mi cuerpo se adapta fácil a ese tipo de entrenamiento.

¿Cómo ha influido el coronavirus en tu vida?

Como en todos los cubanos, la Covid-19 ha cambiado nuestras vidas de manera radical, pero puedo sacar elementos buenos y malos de este período. Lo único positivo que puedo señalar de este tiempo de pandemia es el nacimiento de mi hijo y lo que he podido disfrutar con él y mi esposa durante estos cuatro meses, lo negativo ha sido que este año yo tenía previsto intentar imponer al menos dos nuevas marcas de corta duración, la graduación en la Universidad y todo esto he tenido que posponerlo hasta que se normalice la situación.

Cada vez que has roto alguna cota del orbe, le dedicas el triunfo a tu familia y, recientemente, el pasado 21 de mayo de 2020, nació tu hijo Luis Ernesto García Ferrero. ¿Qué papel juega la familia en tu vida como atleta? ¿Qué significan ellos para ti?

La familia para un atleta es vital, más allá de los entrenadores y compañeros de profesión. Cuando tengo un día malo, ya sea en los entrenamientos o en la competencia y en todos los acápites de la vida, ellos son los que están siempre a mi lado para darme apoyo psicológico y físico. Por ejemplo, mi papá y sobre todo mi bisabuela de 95 años, que hoy en día me recuerda algunos pasajes de mi vida profesional que ni siquiera yo recuerdo, pues era ella quien me llevaba a los entrenamientos y no se perdía una actuación mía cuando mi padre se ausentaba por trabajo.

Su simple presencia en cada momento me da mucha fuerza. Este deporte se aleja un poco del espectáculo, puede llegar a ser tedioso para algunos, pero verlos ahí durante tres o cuatro horas pendientes a mi trabajo me motiva y te da la medida de que ese apoyo es incondicional y solo puede venir de las personas que te quieren.

¿Cómo era la rutina diaria de Luis Carlos García antes de ser papá y cómo es ahora?

Mi día a día consistía en ejercer como entrenador de un gimnasio de lunes a viernes durante el horario de 8 de la mañana a las 12 del mediodía. Luego en la tarde realizaba durante dos horas mi preparación personal según el récord a romper en ese momento. Los miércoles asistía a las clases en la Universidad por el curso para atletas y posteriormente continuaba mi entrenamiento personal. Los sábados de trabajo eran alternos y mantenía el mismo horario que el resto de la semana: solo tenía los domingos para disfrutar de mi pareja y mi familia, pero me siento muy contento ya que estoy haciendo lo que me gusta como profesión y a su vez, como práctica deportiva.

Mi rutina diaria como padre estos últimos cuatro meses es levantarme temprano y sentirlo, verlo reír y crecer, hecho que me hace muy feliz cada día más. Debido a que vivimos solos mi esposa, el niño y yo, nos tenemos que dividir las tareas de la casa para abarcarlo todo, pero esos esfuerzos no se comparan con la satisfacción de ver a nuestro hijo feliz con nosotros.

Es una experiencia muy bonita la que estoy viviendo porque es lo que tenía pensado para criar a mi hijo, que cuando sea grande valore el esfuerzo que su mamá y yo estamos haciendo para criarlo y educarlo como una persona de bien. Es una realidad hermosa esa rutina de cuidarlo, bañarlo, alimentarlo y verlo reír.

¿Qué significa él para ti a nivel personal y profesional?

“El pequeño campeón” como le llamo, estoy seguro de que será la mayor motivación en todos los aspectos de mi vida. Quiero que se sienta orgulloso de su padre. Pienso que a partir de ahora es un eslabón más de esa cadena llamada familia y que se convertirá en mi mejor entrenador debido a que me exigirá el máximo como nadie y yo le demostraré que puedo cumplir sus expectativas.

Mantente actualizado con Telegram y disfruta nuestras historias en YouTube

¿Quieres estar siempre al tanto de la actualidad del deporte cubano? Únete a nuestro canal de Telegram: ¡lleva a Play Off en tu bolsillo! Haz click para seguirnos: Canal de Telegram Play-Off Magazine.

Historias de deporte cubano contadas con una mirada profunda a la vida personal de los protagonistas y la sociedad. Para disfrutar nuestras exclusivas suscríbete en: Canal de YouTube Play Off-Magazine.