Jorge Luis Barcelán, profesor de levantamiento de pesas, quería un hijo saludable y bien fuerte como sus alumnos. Alimentaba a la madre muchas veces para que el niño, aún sin nacer, se pusiera como “un toro”.

Así, en 1990, en el mes de julio, nació un muchacho robusto al que comenzaron a llamar “El torito”. Lejos estaban de imaginar que Jorge Luis Barcelán hijo, nacido en Ciego de Ávila, años después se convertiría en un león legítimo, vestiría el color azul, y defendería la bandera del equipo más ganador de nuestros campeonatos caseros: Industriales.

En su décima campaña bateó .336 de average, conectó 6 cuadrangulares e impulsó 34 carreras en 74 partidos jugados; además, terminó segundo en porciento de fildeo entre todas las terceras bases del campeonato. Sin embargo, quedó excluido de cualquier selección nacional y en la presente serie no aparece en la nómina oficial del conjunto azul.

Play-Off conversó con el “torito” Jorge Luis Barcelán para hablar de su vida, sus tristezas y sus aspiraciones inmediatas.

¿Por qué te inclinaste por el béisbol si tu padre es una institución en el mundo del levantamiento de pesas?

Nunca me gustaron las pesas, no me parecieron entretenidas. Mi mamá trabajaba al lado de un estadio y por eso me empezó a gustar el béisbol. Cuando terminaba las clases iba a jugar, vestido con el uniforme escolar, y las guerras en mi casa por eso eran tremendas con ella.

El viejo siempre me apoyó, pero, aparte de todo, mis condiciones morfológicas, según él y otros entrenadores de pesas, no eran las idóneas para ese deporte, porque en los codos hay que tener un parámetro que le llaman “tranque”, que yo no lo tenía. Según ellos, yo era “cangrejo” y por eso no insistieron conmigo. Aparte, no me gustaba. En realidad, mi padre siempre quiso que yo fuera luchador o judoca, pero los deportes de combate tampoco me atraían.

Las opiniones están divididas en relación a la edad para empezar a hacer pesas. ¿Cuándo comenzaste tú?

No comparto las opiniones de muchas personas que piensan que hacen daño a edades tempranas. Desde que uno nace está haciendo ejercicios con peso, porque todo pesa: un lápiz, una libreta, una mochila, etc. Desde que tomas el bate en la mano, ya tienes un peso extra. Desde pequeño se deben hacer ejercicios con pesos adicionales, para fortalecerse o adquirir una forma deportiva específica.

Yo comencé desde los 13 o 14 años, en la EIDE. Mi papá siempre estuvo en contra de hacer tantos ejercicios de fuerza porque siempre fui un joven con bastante masa muscular. Quería que me empleara más en la técnica.

Allí en la EIDE tuve muy buenos entrenadores como Leyva y Orbe Luis. Luego, cuando era juvenil, en la ciudad deportiva, el profesor Rolando Verde y Javier Dreke siempre estuvieron apoyándome y preparándome físicamente.

Las lesiones han impedido que seas el titular de la tercera base en el equipo Industriales. ¿Qué tipo de lesión te alejó este año de los terrenos?

Hace algunos años se me dañó el ligamento colateral en el brazo de lanzar, una lesión que no se repara nunca. Hice muchísimos tratamientos: inyecciones con células madre (varias veces), con terapia neural, tratamientos de ondas de choque, láser infrarrojo, magneto, corriente, ultrasonido…, de todo, pero nunca pude resolver, al final tenía que acudir a la infiltración para estar listo rápido.

Quizás podía aguantar así unos años más sin operarme, pero al final decidí hacerlo este año a partir de mi exclusión de todas las preselecciones. Estuve entre los 20 mejores bateadores del torneo anterior, fui el segundo tercera base a la defensa, y no fui escogido. Eso me hizo tomar esta decisión.

Aún estoy joven y todavía me queda una carrera por delante. Estoy recuperándome y preparándome bien para años posteriores.

Las lesiones han perseguido a Barcelán durante toda su carrera. Foto: Guillermo Rodríguez Hidalgo Gato

¿En esta temporada podremos verte con los Industriales?

Va a ser muy difícil, aunque quizás exista una esperanza antes de los play-off de estar con el equipo para salir de emergente, pero todavía no puedo decir bien. El día 15 de septiembre tengo otra consulta con el ortopédico que me operó y podré tener una idea mejor. Le estoy muy agradecido al doctor Liván y al hospital Frank País por el trato y la atención que me dieron allí todo el tiempo que estuve ingresado.

Desgraciadamente, he arrastrado muchas lesiones a través de mi carrera deportiva: en las piernas, en la columna y en los brazos. Tengo que agradecerles a todos los doctores, enfermeras y amigos que me han ayudado este tiempo.

¿Tendrá que ver la influencia de tu padre, las pesas, o el entrenamiento excesivo con estas lesiones?

Al contrario. Mi papá jamás me ha diseñado ningún plan de levantamiento de pesas, él siempre ha estado en contra de mi entrenamiento excesivo. No creo que tenga que ver tampoco con eso, porque hay otras personas que incluso con más edad lo hacen y su cuerpo lo soporta. Ha sido un problema de fatalidad o suerte, la verdad no tengo explicación. Me he documentado mucho al respecto. La vida no me ha premiado como he querido, pero sigo ahí luchando.

¿Está al tanto de eso la dirección de Industriales?

Sí, por supuesto. Rey Vicente Anglada, Rolando Verde y Carmona, todos son mis amigos, los admiro mucho y se han mantenido al tanto.

Dos días antes de mi operación, cuando le dieron la noticia a Rey, empezó a localizarme. Pero ya estaba ingresado, y de verdad hubiese sido un placer, un orgullo, y una satisfacción enorme haber jugado con él.

¿Y si lo hubieses sabido antes?

Quizás hubiera aplazado la operación, aunque creo que fue una buena decisión. No podía darle marcha atrás.

¿Cuán duro es ver a los leones desde la barrera?

Es bien difícil ver a mis compañeros y al equipo, pensar que puedes ayudar y no poder. Para mí el béisbol no es un trabajo, es un placer. Me mantengo vinculado, a cada rato voy por los entrenamientos, converso con ellos, estoy al tanto de todo. A veces, desde afuera se ven un poquito mejor las cosas y puedo ayudar. Así alivio un poco el dolor de no poder jugar.

Jorge Luis Barcelán. Foto: beisbolencuba.com

Jorge Luis Barcelán. Foto: beisbolencuba.com

¿Qué hace un pelotero lesionado en Cuba? ¿Cómo se sostiene económicamente?

Después que cambió el sistema de pago, nos ha beneficiado un poco. Ahora sí, por las lesiones deportivas pagan el salario intacto durante un año; de lo contrario, te ayudan unos meses pagando un por ciento menor.

En mi caso, que aún soy joven y llevo 10 series nacionales jugadas, me pagarán el año completo. Después de esto, si no hay recuperación, me dan un plazo para buscar otro trabajo. Estoy muy contento porque desde el primer momento que llevé los certificados médicos, el comisionado provincial y Rey Vicente Anglada han estado dispuestos a ayudarme.

¿Pasará Industriales a la siguiente fase a pesar de sus problemas en el área de los lanzadores?

De eso no me queda la más mínima duda. Industriales siempre va a estar entre los seis primeros lugares del país. Aquí hay más de dos millones de habitantes, y solo por eso, siempre vamos a tener de donde sacar peloteros, por ahí le llevamos una ventaja a otras provincias.

Además, la calidad de los jugadores que tenemos está por encima de muchos conjuntos. Ahora mismo, tenemos peloteros de cambio que otros no tienen, y como es un torneo largo, donde hay lesiones, altas y bajas en el rendimiento, tenemos ventaja. En cuanto al picheo, ese es el talón de Aquiles de todos los equipos.

La dirección que tiene Industriales anima y une mucho a los jugadores. Todos están contentos y jugando con soltura. Creo que sin problemas deben clasificar, y llegar hasta la final.

Las aspiraciones de Industriales

¿Te preocupa la presencia de Andrés Hernández para recuperar la titularidad en la tercera base?

Cada quien debe compararse con uno mismo, cada jugador debe superase a sí mismo, no a los demás. Siempre va a existir un hueco para los que mejor estén. Ojalá que le siga yendo muy bien. Es un gran muchacho y un gran amigo, es mi compañero, y entrenamos mucho juntos. Nos ayudamos y lo felicito de corazón porque lo está haciendo muy bien.

No creo que sea una preocupación para ninguno de los dos, La preocupación debe ser por superarnos y esforzarnos cada día. Cuando dos jugadores de la misma posición están bien, el director del equipo busca la posibilidad para que ambos jueguen.

Andrés Hernández, el nuevo rostro de Industriales

¿Te sientes capacitado para jugar otra posición en la Serie Nacional?

Los dos podemos jugar otras posiciones. Puedo jugar los jardines y él puede moverse por el cuadro. Hay varias opciones, dependiendo de las necesidades del equipo. Eso no es un problema para nosotros, es positivo para la dirección. Ojalá que pueda recuperarme con tiempo, estar bien de salud, y que el destino o el terreno digan la última palabra.