Con 18 años, cuando era juvenil, Yosdany Ríos integró la selección cubana que participó en el Campeonato del Mundo de balomano, en Croacia. “Fue una de las cosas más bonitas que le puede pasar a un atleta tan joven, representar a tu país”, recuerda.

Tiempo después, el destino lo llevó a Europa donde se labró una carrera como jugador profesional en distintas ligas. Probó su calidad en Suecia, Qatar y Portugal.

Con un biotipo formidable, 1,94 m y 108 kg, el lateral izquierdo fue contratado en 2017 por la Union sportive d’Ivry handball (Ivry), conjunto de la primera división francesa. “Esta firma con Ivry significa mucho para mí, porque hice un largo recorrido desde que salí de Cuba para llegar aquí”, dijo entonces.

La Isla ha llamado a su equipo nacional a profesionales contratados en el exterior. El resultado de esta simbiosis con el talento local es inmejorable: primer lugar en el torneo clasificatorio de Norte y Centroamérica, y en los Juegos Centroamericanos.

Varios años después, el chico nacido en Buena Vista ansia defender nuevamente los colores de su país, con un futuro prometedor en la disciplina. Ya lo profetizó su entrenador, Luís Enrique Delisle, cuando anunció que podríamos tener unos de los mejores combinados del mundo. Yosdany quiere ayudar a cumplir ese pronóstico.

Yosdany Ríos, a la izquierda, balonmanista cubano que juega en el club francés Ivry. Foto: www.hand-ivry.org.

Yosdany Ríos, a la izquierda, balonmanista cubano que juega en el club francés Ivry. Foto: www.hand-ivry.org.

Antes de comenzar, en tus post de redes sociales siempre aparece la frase de “arakiri 100% más fuerte que ayer” ¿Qué significa?

Es algo que me identifica porque cada día me levanto con más ganas de disfrutar mi deporte. Por eso más fuerte que ayer, porque vivo el día a día.

¿Quién es Yosdany Ríos?

Un joven nacido en Buena Vista y criado en La Lisa, reparto San Agustín, de familia humilde y de buenos valores, los cuales me han inculcado.

¿Por qué el balonmano?

Yo jugaba desde niño baloncesto, hasta que entré a la Eide Mártires de Barbados, en séptimo grado. Ahí surgieron algunos problemas con mi entrenador, quien me dio baja técnica, porque iban a subir un jugador más grande que yo, al otro año. Pero el comisionado provincial, ya fallecido, se enteró de la situación y le dijo a mi mamá que no se preocupara, que yo seguiría el año siguiente.

¿Cuán difícil es ser balonmanista en Cuba?

A pesar de los obstáculos, de falta de materiales deportivos y de otras cosas, también depende mucho de la voluntad de la persona que ame su materia y desee continuar pese a todo.

¿Cómo llegas al equipo Cuba?

En 2008 fue mi último año en la ESPA provincial Manuel Permuy, en La Lisa. De ahí entre al equipo nacional Juvenil y fui al campeonato juvenil. Al terminar la competencia, salí de vacaciones y me llamaron para ayudar al equipo nacional de mayores, para el torneo panamericano clasificatorio para el mundial en Croacia. Era una ilusión llegar al equipo mayores. Tuve buenos compañeros y pude ir a un mundial con solo 18 años.

¿Cómo fue tu experiencia cuando decides dejar Cuba?

Fue una etapa muy difícil cuando le comuniqué a mi mamá que dejaría los estudios y el centro deportivo Cerro Pelado, a raíz de una sanción disciplinaria por 6 meses. Mi familia me apoyo mucho en la decisión. Lo hice para evolucionar como persona y como jugador profesional, y en lo económico para ayudar a mi familia. Es una experiencia muy bonita la carrera que estoy forjando.

Yosdany Ríos. Foto: Perfil de Facebook de Yosdany.

Yosdany Ríos. Foto: Perfil de Facebook de Yosdany.

Pasaste primero por la liga portuguesa, luego fuiste a Suecia, a Qatar y diste el gran Salto al Ivry de Francia, en el cual jugó también la leyenda cubana/española Rolando Urios. ¿Cuál ha sido la mejor y en cuál te costó más adaptarte?

La mejor liga es la LIDL Starligue de Francia, donde juego. La que más me costó adaptarme fue cuando estuve en Suecia, porque eran atletas más jóvenes que yo. Además, fue muy difícil aprender el idioma y comunicarme con ellos.

Cuba vivió un cambio en la política deportiva y los atletas de equipos colectivos ya pueden fichar por clubes extranjeros bajo el amparo de la federación. ¿Qué pensaste cuando supiste la noticia?

Yo jugaba entonces en Portugal. Es una buena iniciativa de la federación para que jugadores jóvenes se prueben a un nivel superior.

¿Has tenido comunicación con algún directivo o el propio entrenador Delisle, sobre la posibilidad de volver a integrar la selección cubana?

Comunicación si tengo con Luis Delisle. Hay posibilidades de que el próximo año, si dios quiere, vista de nuevo la camiseta de Cuba para representar a mi país en el panamericano de Perú.

La convocatoria de jugadores que actúan al margen de la federación pudiera darte esa oportunidad

Es una posibilidad para los torneos venideros que serán muy importantes, porque saben que Cuba tiene casi más de 20 jugadores incursando en ligas como España, Portugal y Francia. Con el equipo entre los profesionales y los jugadores de la Isla, se puede clasificar para Tokio 2020. Solo hay que creérselo, porque tenemos equipo para largo, con jugadores maduros.

Balonmano: la fórmula del futuro en el deporte cubano

¿Qué le falta a este deporte para estar en el primer nivel internacional?

Teníamos esperanzas de participar en el panamericano de Groenlandia y no se pudo. Pero debemos seguir preparándonos para el futuro, para ser de nuevo los mejores de América por delante de Argentina y Brasil, las actuales potencias del continente.

¿Saben tus padres que pudieras representar a Cuba otra vez?

Mis padres, mi familia y amigos están felices en mi progresión en el balonmano profesional. Son mi bujía, mi inspiración para no bajar la cabeza en los mejores y peores momentos. Sus consejos son fundamentales. Cuando les comuniqué que podía representar de nuevo a mi país, me abrazaron con alegría.

¿Francia o Cuba?

Amo Cuba porque nací ahí, y Francia es un país bonito. Me siento feliz jugando aquí.