La creciente contratación por clubes profesionales de peloteros cubanos en medio de la Serie Nacional ha sido tema de debate por parte de los aficionados y de la prensa especializada.

Si bien es cierto que existe un consenso en que esto se debe mantener, por lo que representa en beneficios económicos para el atleta y para la Federación Cubana, la ausencia de los principales peloteros en equipos que ahora mismo luchan por un boleto clasificatorio, es dolorosa y lacera la calidad nuestro mayor espectáculo deportivo.

Las ganancias que la Federación Cubana de Béisbol (FCB) obtiene por el derecho de formación de los atletas que son contratados, es muy necesaria para el desarrollo de este deporte, pero en muchos casos ese porciento es mínimo o no se cobra, cuando el trato lo hacen ellos por su cuenta o van para ligas donde el salario es muy bajo.

Hace unos días atrás, Luis Daniel del Risco, tesorero de la FCB, ofreció detalles de las inversiones que se están haciendo gracias al dinero recaudado por las contrataciones de los atletas en ligas profesionales.

El directivo dijo que se están comprando dos gimnasios de primer nivel para las provincias de Matanzas y Granma y que se traerán varias lámparas de Japón por un valor de 194 mil euros con el objetivo de poner las luces en el estadio Victoria de Girón.

Informó a la prensa que se invirtieron 361 mil euros en los uniformes, sin contar los implementos, y que se garantizaron los trajes para las categorías sub 15, sub 18, sub 23, y el béisbol femenino.

También apuntó que ya se han comprado jaulas de bateo, máquinas de picheo, pistolas radar, y computadoras, para todas las provincias, además de las pelotas y kits de bateo para las primeras ocho provincias ubicadas en la tabla de posiciones en la Serie pasada, y que se gastaron 130 mil euros en guantes y bates de aluminio para otras categorías, entre otros implementos.

La otra cara de la moneda es el bajón de calidad de nuestra serie por causa de estas contrataciones, golpeada ya desde hace años por la emigración, un flagelo que se ha llevado a muchos de nuestros mejores exponentes, e incluso a una gran parte de los talentos, quienes están abandonando el país desde edades tempranas.

El dilema está, y aunque quizás haya que hacer como en una partida de ajedrez donde ciertos sacrificios son necesarios para obtener una mejor posición en el tablero, muchos aficionados no están conformes y piden soluciones rápidas para que no muera su pasión más querida.

Playoff  Magazine entrevistó a varios periodistas de los medios informativos más importantes del país, quienes tienen una voz autorizada en temas beisboleros, con el objetivo de darle luz a este problema y tratar de salir de esta encrucijada.

Carlos Hernández Luján (Televisión Cubana)

A mí no me gusta el sistema de contratación de atletas en el medio de la Serie Nacional.  Esas salidas desangran a los equipos, afectan la calidad del desarrollo del campeonato y del béisbol cubano.

Creo que se debe poner en práctica algo que algún momento se dijo en la pasada serie, y es ponerles fecha límite a los peloteros para salir contratados. Es decir, cada club que tenga interés en un contrato, debe comunicarlo y registrarlo hasta una determinada fecha, y así todos los equipos sabrán con que peloteros cuentan y hasta que momento, y no quedan con ese sobresalto. Así la serie gana en organización.

Limitar las salidas no es una opción porque eso no sería estratégico ni oportuno. Eso afectaría a los peloteros y a su economía, e incluso, al propio desarrollo de la pelota cubana.

Giovanni Martínez (Bohemia)

En primer lugar pienso que los contratos tienen que seguir y de hecho incrementarse, significan aumento de nivel y mejor economía. Pero tienen que haber fechas puntuales en la temporada para esas contrataciones, digamos en los juegos 30, 60 y 74, similar a la serie pasada. Entonces que se vaya quién sea y suba alguien por él.

Otra cosa que hay que hacer urgente es subir el salario de los peloteros, aunque sea un poco, para que ellos no se vayan por 400 dólares.

Aliet Arzola (On Cuba)

Es un tema complicado. En primer lugar creo que las autoridades cubanas están en una encrucijada y no tienen muchas opciones, porque estoy seguro que no quieren que se vayan los jugadores de la Serie Nacional. No tiene sentido que quieran que se les vayan peloteros que están teniendo un rendimiento destacado en la serie. Los pocos rostros reconocidos que van quedando se están marchando a esas ligas en distintos puntos de la temporada y estoy seguro que las provincias no quisieran esto tampoco.

Pero por otra parte, si no le dan ese permiso, al final romperán con la Federación, se irán por otras vías, y se perderán igual. Mucha gente está cuestionando la calidad de las ligas donde van, pero evidentemente todo tiene que ver con un tema económico.

Sabemos que lo que reporta la Serie Nacional es ínfimo, y mucho más en las condiciones en que se está viviendo en Cuba ahora mismo.

Lo que si pueden hacer las autoridades beisboleras, y es algo que tiene que existir y parte de la organización del evento y de la gestión de la Federación cubana y de la Comisión que al final son un mismo ente, es exigirle a esas ligas que pacten estos contratos en un plazo determinado. No puede ser que comience la temporada y en cualquier momento se hagan esas solicitudes, porque el pelotero, como es lógico, se va a ir.

Tiene que haber una manera de controlar esos plazos, aunque no tenemos una fecha específica para nuestra serie. Los dueños de los equipos de todas estas ligas tienen que dirigirse y pactar los contratos de los jugadores con antelación, de manera tal que haya un margen y los equipos puedan prepararse para esas ausencias.

No puede pasar, para ganar un mínimo de respeto, que llegue un equipo a la altura del juego 40 y se lleve a un pelotero. Eso no tiene sentido, porque si se aplicara la ley inversa para convocar a un pelotero cubano para un equipo nacional, ningún club profesional iba a permitir eso. 

Ahora mismo la Serie Nacional lo está perdiendo todo dentro de lo poco que hay, y eso al final es fatal. En la postemporada es donde más se va a sufrir ese golpe de calidad, y aunque va a existir emoción, los estadios se van a llenar, y la gente va a hablar de pelota, no tendremos un espectáculo notorio a nivel cualitativo.

 Duanys Hernández (Cubavisión Internacional)

Las contrataciones de peloteros son necesarias para el béisbol cubano porque estimulan al atleta y en muchos casos le elevan el techo teniendo en cuenta que el nivel de nuestro campeonato ha decaído bastante.

Pero creo que debería ajustarse el calendario de la Serie Nacional para un momento del año en que los equipos no sufran tantas pérdidas por ese motivo.

Jhonah Díaz (Prensa Latina)

El béisbol cubano –y el deporte de la isla en sentido general- necesita (pide a gritos) adecuarse a la realidad mundial. No debe continuar cercado por añejas doctrinas que dieron resultados –excelentes, por cierto- en el pasado, pero quedaron varadas en el camino y carecen ahora de relevancia.

Ojo aquí: el boxeo dio una muestra recién de cómo pueden darse pasos e ir más allá en busca de horizontes que verdaderamente impulsen desde lo deportivo hasta lo económico, porque estos dos elementos –en pleno siglo XXI- no deben desligarse, o seguirán los pensamientos arcaicos.

Los deportistas necesitan tener acción y mientras más alto el nivel competitivo que les rodea, tendrán mayores posibilidades de mejorar el rendimiento. Actualmente, la Serie Nacional no pasa –ni de cerca- por instantes de glorias, pero la inserción de peloteros en liga extranjeras no creó esa situación y limitarla tampoco arrojará luces para solventar la crisis.

Durante muchos años una de las peticiones fue tener luz verde para las contrataciones… y hoy resulta que algunas personas echan tierra, buscan miles de justificaciones… Nada, que si mañana cierran el grifo y “tumban” los contratos, esos mismos en un lustro darán un giro de 180 grados, encontrarán algo de sensatez y desearán eso que hoy tienen. A veces, solo a veces, el ser humano enarbola la irracionalidad a territorios desconocidos.

Guillermo Rodríguez (Radio Rebelde)

En primer lugar reconozco que los contratos son necesarios, sobre todo porque mejora la situación económica de los atletas, aunque a veces salgan por cifras “insignificantes”. Considero que la Federación Cubana tiene que ser capaz de gestionar contratos acorde al nivel del pelotero, sobre todo cuando hablamos de jugadores de interés para la selección nacional.

Estoy en contra de que en medio de la Serie los atletas salgan de los equipos, salvo que antes de empezar el campeonato ya se sepa que determinado jugador va a un contrato. La mejor forma de evitar que la Serie coincida con todas estas Ligas de menos nivel, es jugar a partir de octubre y así ganaría nuestro torneo porque se “desangraría” menos y los atletas podían cumplir con estas contrataciones.

Joel Garcia (Trabajadores)

Hay que organizar y hacer una metodología para escoger el momento más factible para estas contrataciones, para que el atleta no abandone nuestro espectáculo principal. La idea no es prohibir, es regular. Es algo que hay que perfeccionar.

Sabemos que el pelotero tiene que cubrir ciertas necesidades económicas y que esos precios por los que son contratados son irrisorios en muchas ocasiones por la propia calidad que ellos presentan. Pero nuestro campeonato desde el punto de vista económico no es solvente y no podemos olvidar que muchos de esos peloteros son el sostén de sus familias. De ahí que se vean impulsados a aceptar esos contratos.

No olvidemos que este tipo de contrataciones son atípicas. En el mundo entero existen agentes reconocidos por las federaciones que representan a los atletas y al no existir eso en nuestro país, muchas veces se pierde capacidad de negociación porque ese mercado laboral de peloteros tiene reglas que todavía no dominamos como Federación.

En mi opinión esos peloteros que serán contratados no deben jugar la Serie Nacional, hay que prescindir de ellos y darle ese puesto a otro para que se desarrolle. Creo que la solución está en apostar por una liga élite donde exista un incentivo económico superior y donde puedan estar la mayoría de esos atletas de calidad que hoy tienen que irse a ligas donde se paga poco.

Por último, y no menos importante, recogimos la opinión de un pelotero, representante de esos protagonistas que lo dan todo en el terreno por sus equipos provinciales, pero que no le queda otra opción que abandonarlo cuando están en juego sus necesidades económicas: 

Lo primero que hay que aceptar es que el pelotero nunca dirá que no a un contrato, aunque venga en cualquier momento del año. Pueden estar seguros que eso ocurrirá al principio o al final de la temporada. La necesidad nos lleva a eso.

Aquí el problema es que el calendario de la serie está al revés. Si queremos darle colorido al campeonato los peloteros tienen que estar en el país en ese momento. Ahora se desangran muchos equipos, pero eso es por la fecha en que ese está jugando la Serie Nacional y ningún atleta rechazará un contrato profesional, eso te lo puedo asegurar.

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